No hay ningún tipo de dudas; el auto más rompedor y sorprendente de toda la parrilla de la Fórmula 1 para el 2026 es el Aston Martin AMR26 que pilotarán Fernando Alonso y Lance Stroll. Diseñado por el 13 veces campeón del mundo, Adrian Newey, el auto se ve compacto, estilizado y cuenta con tecnología que hace tiempo no se veía en la categoría.
En esta ocasión, toca hacer foco en los “Viking Horns” o cuernos de vikingo, dos pequeñas aletas que son visibles en la parte superior del auto, justo por sobre la cabeza del piloto. Se trata de una pieza que no se veía en la Fórmula 1 desde hace 20 años, y en otro auto diseñado por el propio Newey: el McLaren MP40-20 del 2005, con el que Kimi Raikonnen ganó siete carreras y se quedó a las puertas del campeonato que ganó, curiosamente, el propio Fernando Alonso.

Newey diseñó el McLaren MP4-20 que implementó los “Viking Horns”, dos décadas atrás.
Volviendo a las aletas, Newey en su momento bromeó en que no tenían relación con nada de la aerodinámica del auto y que eran para desviar la atención de los rivales y hacerles perder tiempo mientras “la magia” del MP4-20 estaba en otro lado. Pero tiempo después se descubrió que no era así, y que eran una parte fundamental del rendimiento del auto.
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Para qué sirven los Viking Horns en el Aston Martin de Alonso
El rol que cumplen las aletas es bastante importante, ya que sirve para redirigir el flujo de viento en la parte superior del auto y si bien ha habido otro tipo de soluciones a lo largo de los años, Newey decidió optar por ellas nuevamente, tras dos décadas.
En síntesis, el aire que golpea directamente el casco del piloto, con el auto a más de 300km/h en recta, crea turbulencia. Ese flujo de aire, caótico, no es lo ideal para que el resto del auto lo atraviese, y allí es donde las aletas juegan su papel. Su forma permite que el flujo de aire sea más recto, y que llegue así a la parte trasera superior del auto.
Ahora bien, esas aletas también suponen un incremento en el peso del auto, y también generan cierto arrastre. La única forma en que puedan ser útiles, es si la aerodinámica del auto, en su parte trasera, está diseñada específicamente para beneficiarse más de lo habitual con la llegada de un flujo de aire limpio. Ahí es donde está el trabajo y el secreto de Newey para darle un plus al AMR26.

El Aston Martin del 2026 tiene las mismas aletas que tenía el McLaren de 2005.
Por supuesto, el auto está recién diseñado, para una nueva normativa y una nueva reglamentación. A lo largo de la temporada, y de los próximos años, se irá actualizando y optimizando, hasta llegar a su forma definitiva. Por lo pronto, Newey parece saber algo que el resto de los ingenieros no sabe, o podría estar completamente equivocado. Eso se verá en carrera, cuando llegue la hora de la verdad.
En síntesis
- Adrian Newey diseñó el AMR26 que pilotarán Fernando Alonso y Lance Stroll en 2026.
- Los “Viking Horns” reaparecen tras 20 años, desde el McLaren MP4-20 de la temporada 2005.
- Las aletas superiores redirigen el flujo de aire del casco para reducir turbulencias traseras.







