Después de varios días entre algodones, perdiéndose partidos de Ligue 1 y Champions League, Lionel Messi hizo su reaparición en el Paris Saint-Germain para disputar, ni más ni menos, que el gran clásico francés contra el Olympique de Marsella, mayormente conocido como Le Classique.
Como es habitual, Leo se hizo cargo del armado de juego desde 3/4 de cancha para adelante y se lo vio intacto, como si no se hubiera perdido ningún juego en esta temporada. Incluso, el capitán de la Selección Argentina fue uno de los jugadores de su equipo que más remató, pero el arquero Pau Torres se lució para dejar su arco en cero hasta casi el final de la primera parte.
La peligrosidad que representó el "30" fue tal que hubo que reforzar marcas en el conjunto visitante para poder detenerlo. Esto quedó a la vista en una jugada que protagonizó Lionel a la media hora de encuentro, cuando recibió la pelota de frente para encarar pero tuvo que ser frenado por tres rivales que le cometieron una durísima infracción al mismo tiempo. Una escena de Supercampeones.
Justamente fue Messi quien se hizo cargo del remate en el tiro libre, pero la fortuna de los palos en Francia no le volvió a sonreír y el astro argentino casi parte el travesaño con un zurdazo. No se le dio cuando era uno de los que más merecía anotar en la parte inicial.







