Oficialmente compartieron apenas 614 minutos en cancha, un total de siete partidos. En realidad, son 26 pero en 19 ocasiones a Juan Pablo Carrizo le tocó estar en el banco de los suplentes. No importa: salir a la cancha en un equipo en el que juega Lionel Messi es válido desde el lugar que toque. Estuvieron juntos con Alfio Basile, con Diego Maradona y con Sergio Batista. Y ese tiempo compartido, más el disfrutado como un hincha más, lo llevaron al arquero a escribirle una extensa carta, en forma de posteo en redes sociales, a quien fuera su compañero de Selección desde el 2007 y hasta el 2011 y que hoy celebra sus 39 años.
“Querido Lionel Messi”, arranca el arquero exRiver, hoy con 42 años y ya retirado desde el 2020. “Hoy no te escribo solo como fan, ni siquiera como alguien que te ha visto jugar. Te escribo como parte de una generación entera que, sin conocerse entre sí, siente lo mismo cuando te ve con una pelota en los pies: algo difícil de explicar, pero imposible de ignorar. Crecí escuchando hablar de la magia de Diego Maradona en el 86, de esos momentos que parecían irrepetibles, casi míticos, como si hubieran pertenecido a otro tiempo donde el fútbol era más leyenda que realidad. Me lo contaron, lo vi en videos, lo imaginé… Pero no lo viví. Y contigo, Messi, pasó algo distinto, te vi”.
“Nos hiciste creer que la genialidad no siempre grita. A veces camina tranquila, baja la mirada, y de pronto cambia el destino de un partido, de un estadio, de un país entero. Nos enseñaste que la grandeza no necesita espectáculo constante, sino constancia, humildad y una forma de hablar con el balón que no requiere traducción”, continúa el nacido en Empalme Villa Constitución.
En su larga dedicatoria también habla de la responsabilidad de Messi como Capitán pero, además, siempre como referente del equipo: “Y quizás lo más fuerte no fue solo verte ganar, sino verte cargar con todo lo que significa ser ‘el elegido’ sin perderte a ti mismo en el camino. Verte insistir cuando parecía que el mundo te pedía lo contrario. Verte volver. Verte seguir. Muchos dicen que el fútbol es un juego. Pero contigo entendimos que también es pertenencia. Que durante 90 minutos, millones de personas en lugares distintos pueden sentir que algo les pertenece, aunque sea por un instante. Y en ese instante, sin conocernos, todos somos parte de lo mismo”.

Carrizo y el gol 556 de Leo, en una cerveza. Foto JPCarrizo.
Carrizo fue citado a la Selección por su impactante aparición en River, allá en el 2006. Para el 2007 Basile lo convocó y cuando asumió Maradona, lo mantuvo dentro del equipo, aunque le tocaba competir con arqueros como Abbondanzieri, Mariano Andújar, Oscar Ustari y Sergio Romero. Le tocó atajar en algunos partidos de Eliminatorias, pero la durísima derrota 1-6 con Bolivia lo condenaron. No llegó al Mundial de Sudáfrica 2010: Diego llevó a Chiquito Romero, Andújar y Diego Pozo, de Colón.
“Nos regalaste la posibilidad de vivir algo que otros sólo pudieron imaginar o escuchar en relatos: la era de un genio en tiempo real. Y eso no se repite.
Gracias, Messi, no sólo por lo que hiciste con la pelota, sino por lo que provocaste en nosotros. Porque en algún punto, cuando te vimos jugar, dejamos de ser sólo espectadores… Y nos sentimos parte de algo más grande. Feliz cumpleaños GOAT”.
Messi y el arquero se enfrentaron una sola vez: fue el 25 de octubre de 2009, por la octava jornada de LaLiga de España. Leo en el Barcelona y Carrizo en el Zaragoza. El equipo culé ganó 6-1 en el Camp Nou, con un gol de la Pulga. Es por eso que cuando una marca de cerveza lanzó 644 botellas personalizadas y se las regaló a los arqueros a los que le había hecho goles (superando el récord de Pelé de goles en un club), JP fue uno de los 160 que recibió la suya.

El posteo de Carrizo.
La actualidad
Carrizo jugó en River y se fue rápidamente a Europa para jugar en la Lazio de Italia. Pasó por el Zaragoza de España y luego regresó al Millonario en una etapa durísima: la previa al descenso. Quedó marcado tras hacerse un autogol ante Boca en la Bombonera y la mala racha la mantuvo ante San Lorenzo en la fecha siguiente, sufriendo otro gol de esos que dejan huella. Lo que siguió no fue mucho mejor: tuvo un entredicho con una gloria como Ubaldo Matildo Fillol en pleno Monumental (lo que provocó la renuncia del Pato a su puesto como Coordinador de arqueros).
Fue el arquero en los partidos de la Promoción ante Belgrano en el 2011 (fue capitán en el match definitivo que condenó a River a la B Nacional) y no volvió a ponerse la camiseta de la banda nunca más. En total fueron 125 partidos, logrando el título en el 2008. Volvió a Europa, pasó por Inter y Catania, además de Lazio. Tuvo un pasó por México, donde fue campeón del Apertura en el 2018 con Monterrey, lugar que eligió para instalarse con su familia.
Su último club fue Cerro Porteño de Paraguay, el equipo en el que más jugó después de River y donde colgó los guantes en el 2020. Antes, debió enfrentar a River por Copa Libertadores y asumió el enojo que los hinchas pueden aún mantener con él por su rendimiento. Sin embargo, en las redes suelen dejarle mensajes de aliento, aunque muchas veces prefiere restringir los comentarios.
Recibido como entrenador, se dedica a negocios personales y a jugar al golf, del que ya era fanático mucho antes del retiro. Y a disfrutar de Messi, claramente.





