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Toti Pasman

Brasil ya no mete miedo: festejó el empate con Marruecos en el debut mundialista como un equipo chico

Me atrevo a decir que a este equipo le va a costar muchísimo avanzar, y hasta puedo pecar de apresurado al afirmar que este Brasil no será campeón del mundo. Ya no está entre las candidatas.

Brasil ya no mete miedo: festejó el empate con Marruecos en el debut mundialista como un equipo chico
© GettyBrasil ya no mete miedo: festejó el empate con Marruecos en el debut mundialista como un equipo chico

¿Qué le pasa a Brasil? Esa es la pregunta que muchos nos hacemos al ver a este equipo en la Copa del Mundo. Si a este seleccionado le sacás la camiseta “verdeamarela”, la del pentacampeón, y le ponés cualquier otra, sinceramente no sabés qué equipo es. Ya no meten miedo.

Antes, el Mundial empezaba y todos esperábamos ver a Brasil para disfrutar de su famoso “jogo bonito”. Era la selección a la que todos le tenían respeto, la candidata indiscutida al título. Hoy, la historia es muy distinta. Me atrevo a decir que a este equipo le va a costar muchísimo avanzar, y hasta puedo pecar de apresurado al afirmar que este Brasil no será campeón del mundo. Ya no está entre las candidatas.

Aún me falta ver en acción a equipos como Francia, España, Argentina, Portugal e Inglaterra, pero creo que esas cinco selecciones son las verdaderas favoritas para llevarse el título. Y en un segundo pelotón, un poco más atrás, pondría a Bélgica y Holanda. Pero Brasil, lamentablemente, no entra en esa discusión.

El problema principal de este Brasil es evidente: le falta jerarquía individual. No te pido que tengan a un Pelé, a un Zico, a un Rivaldo, a un Kaká, a un Romario, a un Bebeto o a un Ronaldinho. Ni hablar del “Fenómeno” Ronaldo. Pero es que este equipo no tiene un jugador distinto, alguien que te pueda cambiar el rumbo de un partido.

Por eso es entendible que los hinchas brasileños sigan reclamando y pidiendo por Neymar; sienten que, con él, la historia podría ser otra. Lo que vimos contra Marruecos fue preocupante. El equipo africano los sometió durante buena parte del partido y Brasil terminó sufriendo.

Alisson fue el salvador en el final y evitó que perdieran 2 a 1. Lo más triste fue ver a los jugadores brasileños casi festejando el empate como si fueran un equipo chico.

Carlo Ancelotti, a pesar de su experiencia, no ha logrado imprimirle su sello a este equipo, y Brasil terminó demostrando un nivel futbolístico muy por debajo del de Estados Unidos. Hasta ahora, el conjunto dirigido por Mauricio Pochettino es la verdadera sensación de esta Copa del Mundo, mientras que la “verdeamarela” sigue siendo una sombra de lo que alguna vez fue.

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