Lionel Scaloni tomó las riendas de la Selección Argentina en un convulsionado contexto, donde el ciclo de Jorge Sampaoli quedó atrás luego de un flojo Mundial de Rusia en donde la Albiceleste se volvió tempranamente en octavos de final tras perder ante Francia y con un grupo en cortocircuito con el entrenador.
El oriundo de Pujato se ocupó de acomodar el plantel con un interinato en los últimos meses de 2018, y por su buen rendimiento y relación con los futbolistas, se le ofreció la opción de seguir al mando de manera oficial, algo que aceptó y que lo vinculaba hasta el Mundial de Qatar, es decir hasta el 31 de diciembre de 2022.
Desde ese tiempo a esta parte, Scaloni logró afianzar a la Selección Argentina, hacer que no pierde un solo partido desde julio de 2019, ganar la Copa América de 2021 y la Finalissima ante Italia, siendo estos dos títulos vitales para la Albiceleste ya que a nivel selección mayor, fueron los primeros dos obtenidos en este siglo.
Por eso, sabiendo que en los primeros días post Qatar se le vencía el vínculo, desde AFA, Claudio Tapia le ofreció con anticipación la renovación contractual sin importar el resultado mundialista, algo que estaba encaminado y que solamente restaban pulir cuestiones económicas. Pero, así como comenzó septiembre, llegó la información de que hubo un giro inesperado en estas negociaciones.

Según confirmó el periodista Gastón Edul, “se dilató la negociación en la renovación“. Además, añadió que eraimprobable que firme antes del Mundial, por lo que llegará a Qatar 2022sin la firma puesta y entre el entrenador y la AFA, lo resolveránuna vez finalizada la Copa del Mundo. El DT nacido en Pujato manifestó en más de una ocasión que la cuestión contractual no era prioridad para él, por lo que se trataría de una maniobra para estar enfocado en el Mundial, y que lo que pase después, se charlará en el futuro.







