La presión para el cuadro popular es máxima tras el reciente resultado de Deportes Limache ante Unión La Calera, lo que obliga a los albos a sumar de a tres en el sur cuando enfrente este domingo a las 15:30 a Deportes Concepción.
En este escenario, la ausencia de variantes en ataque preocupa al cuerpo técnico. El caso más complejo sigue siendo el de Marcos Bolados, quien se encuentra en su decimotercera semana de evolución tras la rotura de ligamento cruzado anterior en su rodilla izquierda sufrida antes del inicio de la temporada.
Bolados, quien debió ser intervenido quirúrgicamente para la reconstrucción del ligamento, aún tiene un largo camino por delante. Según los plazos estimados, el delantero recién podría ver acción en dos meses más, completando así el proceso de medio año fuera de las canchas que se proyectó originalmente. Todo dependerá de cómo responda su rodilla a las etapas finales de reintegro deportivo.
Por otro lado, Colo Colo informó la situación de Javier Correa la que genera una luz de esperanza, aunque para este domingo está totalmente descartado. El atacante argentino sufrió un desgarro en el isquiotibial izquierdo tras el duelo ante Huachipato, resintiéndose de una dolencia previa que ya lo había complicado ante los “Cementeros”. El último informe detalla que el jugador continúa bajo estricto tratamiento kinésico.

Javier Correa es baja en Colo Colo ante Deportes Concepción.
¿Cuándo vuelven a jugar?
A diferencia de Bolados, el panorama para Correa es mucho más alentador a corto plazo. Se espera que el ex Estudiantes de La Plata viva sus últimas semanas de recuperación durante la primera quincena de abril. Si no hay nuevos contratiempos, su retorno está fijado para la semana del 19 de abril, justo cuando el “Eterno Campeón” deba preparar su compromiso frente a Palestino por la décima fecha del torneo.
Con estas ausencias confirmadas, Fernando Ortiz deberá mover las piezas en la delantera para suplir la cuota goleadora de ambos futbolistas. El desafío ante el cuadro “Lila” será una prueba de fuego para la profundidad del plantel albo, que necesita demostrar que tiene los nombres necesarios para sostener la pelea por el título a pesar de las constantes visitas a la enfermería de Macul.
El parte médico







