Desde Guatemala, tras consolidar su liderato con el Comunicaciones y ganar el clásico de su país, Marco Antonio Figueroa conversa con BOLAVIP y analiza el presente del balompié nacional.

En una charla sin filtros, el “Fantasma” desmenuza el reciente Superclásico, critica la falta de identidad de la Universidad de Chile bajo el mando de “Paqui” Meneghini y lanza una dura advertencia sobre la crisis que mantiene a Chile fuera de los mundiales.

Marco, ¿cuál es tu análisis del Superclásico? Muchos dicen que la U rompió la historia, pero tú ves algo distinto…

Mira, te soy honesto, no me dio el tiempo para ver el partido completo porque aquí coinciden muchos horarios, pero lo conversamos a las seis de la mañana con mi cuerpo técnico. La conclusión es clara: la U no gana porque fuera una tromba, la U gana porque Colo-Colo dejó de hacer muchas cosas. Colo-Colo no respetó su localía. Ambos equipos quedaron a deber; no fue un buen partido ni hubo un ambiente de clásico real. Hoy, ninguno de los dos está pasando por un buen momento futbolístico”.

Mencionas a los técnicos, ¿qué te parecen las propuestas de Fernando Ortiz y Francisco Meneghini?

No tengo idea cuál será la idea de Ortiz ni cuál será la del señor Meneghini. He visto partidos y uno esboza cosas, pero para jugar un clásico hay que tener otras herramientas. Yo acabo de ganar el clásico guatemalteco (1-0 a Municipal) con un equipo que venía de hacer 20 puntos de 60 el torneo pasado y estaba hundido. Hoy somos primeros. ¿Por qué? Porque cuando un técnico tiene personalidad y sabe lo que quiere, le transmite ese ‘plus’ al jugador. El mensaje en Colo-Colo no está llegando y en la U todavía no hay una conexión de adentro hacia afuera”.

Marco Antonio Figueroa en exclusiva con Bolavip.

En el caso de la U, la eliminación internacional dolió mucho en lo económico y en la hinchada. ¿Ves a “Paqui” Meneghini sentenciado?

Todos los técnicos tenemos complicaciones cuando no hay resultados, pero el problema es cuando el directivo ve que tu equipo no tiene unidad de juego ni identidad. Ahora, hay que ver quién es el representante de Meneghini y ahí te vas a dar cuenta de por qué a lo mejor lo van a seguir aguantando. El fútbol chileno ya no pasa por los directivos, pasa por dos o tres representantes. Ya no existe eso de ‘juegas bien, te mantengo; juegas mal, te saco’. Por eso estamos hace tres mundiales afuera”.

Eres muy enfático en la defensa del técnico chileno. ¿Sientes que hay un desprecio por el profesional local?

Absolutamente. Me duele ver a Ivo Basay, a Mario Salas o a Jaime Vera sin dirigir, mientras tienes que ver a un técnico que no conoce nadie en La Calera, en Rangers o en San Luis. Traen gente de tercera división de otros países que no tienen ni méritos ni han dirigido en Primera, y en Chile les dan todas las oportunidades. Yo no ataco al extranjero, yo defiendo al nacional con mi trabajo. Me fue bien en una Selección (Nicaragua) y me está yendo bien en un grande de Guatemala porque trato de dejar bien puesto el nombre del técnico chileno”.

¿Cuál es el mensaje que le dejas al Colegio de Técnicos en Chile?

“Que hay que sacar la cabeza. Le decía a Carlos Ramos y a mis amigos allá: tenemos que trabajar para que el chileno tenga más posibilidades. En Argentina, Uruguay o Paraguay casi todos los técnicos son locales, protegen su producto. En Chile, le dan la pasada a cualquiera que no tiene recorrido y eso le quita el ‘plus’ al trabajador nacional. Si no cambiamos ese manejo de los representantes, seguiremos en lo mismo”.