Tras el partido más visto en la Eliminatoria de África entre Senegal y Egipto, quedó claro que el local iba a sufrir algún tipo de sanción, las luces laser que habían en el campo de juego se apoderaron del espectáculo, era imposible no visualizarlas desde cualquier lugar del estadio, incluso por la televisión.

Los punteros laser son considerados un elemento que amenaza la seguridad de cualquier evento, por eso fueron prohíbidos, además del daño fisico que puede causar a los protagonistas en los ojos o la piel.

En el encuentro contra Egipto, las luces se hicieron más notorias aún en la tanda de los penales, y era imposible ignorarlas, todos los flashes se posaron sobre Mohamed Salah y ahí se hizo evidente que la situación era incontrolable para las personas a cargo de la seguridad.

Por eso FIFA emitió el fallo y dicta que Senegal incumplió en las normas de orden y seguridad en los partidos, específicamente: incumplimiento de las normas de seguridad existentes y falta de garantía de que se mantenga la ley y el orden en el estadio, invasión del terreno de juego, lanzamiento de objetos, encendido de fuegos artificiales, uso de punteros láser y uso de objetos para transmitir un mensaje que no es apropiado para un evento deportivo "pancarta ofensiva", fueron todas las faltas de Senegal,

Por todo lo expuesto la sanción es de 175,000 francos suizos, algo apróximado a los 180 mil dólares americanos, y no podran tener público en su próximo partido como locales. En medio del listado de sanciones a varias selecciones del mundo, esta fue la más alta de todas las multas impuestas.