Está claro que el deseo de Boca era no quedarse afuera de la Copa Argentina, pero la eliminación ante Patronato era el mal menor dentro de los 12 partidos que el equipo disputó en 45 días. Con varios jugadores fundidos desde lo físico, es una buena noticia que haya varios días hasta que llegue el Trofeo de Campeones.
Si Hugo Ibarra metió once cambios para jugar en San Juan fue porque el resto no estaba para competir al ritmo del Patrón. Muchos se quedaron afuera por cansancio y otros por algún inconveniente físico más complicado. No jugar la final este fin de semana “servirá” para recuperar a casi todos.
El lugar clave para Boca es la línea de fondo. Zambrano, Advíncula y Fabra venían al límite en lo físico y ahora podrán recuperarse. Los peruanos estarán a disposición del DT. El colombiano, al igual que Pol Fernández, no podrá estar en el Trofeo de Campeones por suspensión (acumulación de amarillas).
Otros que necesitaban descansar eran Ramírez,Varela, Óscar Romero y Langoni(excepto el primero, todos ayer sumaron minutos). Salvo algún inconveniente, estarán OK para enfrentar al ganador de la semi entre Racing y Tigre. El que no llegaría por una cuestión de tiempos es Darío Benedetto, que tiene un desgarro en el sóleo.
