En un encuentro de alto voltaje, el Paris Saint-Germain derrotó 3-2 al Mónaco en el partido de ida de los playoffs de la Champions League. El equipo de Luis Enrique se repuso de un inicio catastrófico en el que estuvo dos goles abajo. La jerarquía de Désiré Doué, autor de un doblete decisivo, y la superioridad numérica en el complemento fueron las llaves que les permitieron a los parisinos quedar bien perfilados de cara a la revancha en el Parque de los Príncipes.

El arranque del partido fue una pesadilla para el campeón francés, que se vio sorprendido por un Mónaco voraz. Folarin Balogun golpeó primero al minuto de juego con un cabezazo letal y amplió la ventaja a los 18 minutos tras una recuperación alta de su equipo. Entre ambos goles, el PSG sufrió la baja de Dembélé por una molestia muscular y Vitinha desperdició un penal que pudo haber cambiado el trámite antes.

Sin embargo, el ingreso de Doué por el Mosquito fue el factor clave: el joven delantero descontó con un remate cruzado en su primera intervención y, antes del descanso, Achraf Hakimi aprovechó un rebote del arquero Kohn tras un disparo de Doué para estampar el 2-2 parcial.

El destino del encuentro terminó de sellarse al inicio del segundo tiempo, cuando el VAR intervino para que el árbitro expulsara a Aleksandr Golovin por un duro planchazo sobre Vitinha. Con un hombre de más, el PSG se adueñó por completo de la posesión y hundió al Mónaco en su propio campo. A los 22 minutos del complemento, Doué coronó su noche al sentenciar el 3-2 con un remate cruzado, estableciendo una superioridad que el marcador no reflejó.

Ahora, los del Principado ahora deberán buscar la épica en la capital francesa el próximo martes, con la obligación de ganar para no quedar eliminados en esta instancia previa a los octavos de final. Por su parte, Luis Enrique respira aliviado tras salvar una noche que comenzó rozando el desastre.