¿Por qué mezclamos todo constantemente? Escuché, durante las últimas horas, hablar de Maradona, de Fidel Castro, de Maduro, de la guerra con Irán, de Alberto Fernández y hasta de Cristina… ¿Qué carajo tiene que ver con la imagen de Messi en la Casa Blanca?
Messi fue a saludar a Donald Trump porque salió campeón con Inter Miami, club del que es figura, capitán, accionista y socio. Messi vive en Estados Unidos, facutra en Estados Unidos y es hasta una multinacional por sí mismo que trabaja en Estados Unidos.
A tres meses del Mundial, ¿De qué le puede servir a Messi ganarse la enemistad del presidente del país anfitrión? Y ojo que por ahí hasta tenía ganas de ir…
Que Messi vaya a saludar a Trump no quiere decir que avale la guerra y está muy lejos de eso. Eso no quita que Trump le hiciera una de más, cuando se puso a hablar de Irán y de Cuba. Eso, igual, le excede a Leo, a De Paul, a Mascherano y a todos los jugadores de Inter Miami.
No mezclemos todo: Messi es Messi, Maradona es Maradona, Trump es Trump, el fútbol es una cosa y la guerra algo totalmente opuesto. Messi estuvo perfecto al cumplir con el protocolo yanqui e ir a la Casa Blanca como el campeón de la MLS.
