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Toti Pasman

Riquelme, le demostraste a la gente que sos igual a Passarella: tu Boca se convirtió en el menos copero de su historia

Yo te avisé, Román: no hace falta descender para ser el Passarella de la vereda azul y oro. Tus decisiones, tus resultados y tus nulos proyectos ya te hicieron el Káiser de Boca.

Riquelme, le demostraste a la gente que sos igual a Passarella: tu Boca se convirtió en el menos copero de su historia
© GettyRiquelme, le demostraste a la gente que sos igual a Passarella: tu Boca se convirtió en el menos copero de su historia

Un equipo sin mística y un estadio que ya no pesa. Las voces críticas son contundentes, y adhiero: no hace falta descender para que seas el Passarella de Boca, Román. Tu gestión, Riquelme, es señalada por haber convertido al club en el Boca con menos mística y el menos copero de la historia.

Lo más grave es haber transformado a La Bombonera, alguna vez considerada el “templo del fútbol mundial”, en un estadio perdedor. Quedar eliminado ante Alianza Lima en un repechaje de Libertadores, o que la Universidad Católica de Chile te elimine en tu propia cancha, son episodios que marcan esta mística perdedora.

El club se ha convertido en el hazmerreír del fútbol argentino y del continente, donde todos los equipos -Alianza Lima, Huracán, Racing, Independiente, Cruzados- celebran clasificaciones o triunfos en La Bombonera.

Otra de las principales críticas que tengo para vos, Riquelme, es tu manera de gestionar la institución. Manejás a Boca como si fuera una sociedad de fomento de Don Torcuato con su hermano. Tu soberbia y tus caprichos, además de rodearte de personas que solo asienten sus decisiones por un sueldo.

Esta actitud te ha llevado a cagarte en los hinchas y a desestimar a figuras de peso. El ejemplo más claro es tu rechazo a contratar un técnico de jerarquía por puro capricho. El manejo con el plantel y la prensa, como cuando intentaste convencer al público de que Edinson Cavani —quien vive lesionado— o Ander Herrera eran refuerzos estrella, vendiendo chamuyo a los hinchas y a los periodistas.

Tras seis años y medio de gestión, Riquelme, no presentaste un solo proyecto viable para ampliar La Bombonera. Este déficit se hace aún más evidente al compararlo con el presente de River, que cuenta con un estadio modelo, un Maracaná de 90.000 personas que será techado y superará los 100.000 espectadores.

La conclusión es implacable: todos los que advertían que la forma de conducir de Riquelme lo convertiría en el Passarella de Boca, hoy tienen razón.