Boca está transitando un mercado de pases muy discreto y, por primera vez en muchos años, da la sensación que está bien. Por el momento no se hablan de refuerzos para el Xeneize, aunque sí aparecen algunos apellidos con chances de irse del club.
Uno de ellos es el de Gastón Ávila, que disputó apenas seis partidos en el último semestre y tiene la intención de regresar a Rosario Central. Leandro Somoza quiere sumarlo a préstamo y las negociaciones estaban prácticamente cerradas. Sin embargo, todo se estancó por un desacuerdo entre el club y los que manejan al jugador.
El conflicto se da porque, antes de cederlo, Boca quiere extenderle el contrato. El vínculo de Ávila finaliza en diciembre de 2024 (quedan dos años y medio), pero el Consejo pretende extenderlo hasta 2025. El defensor, por su parte, considera que los tiempos dan perfecto y no tiene intenciones de negociar.

Ávila, con problemas para irse. (Foto: Getty Images)
Lo curioso es que lo que pide Boca suele hacerse cuando al futbolista le quedan 18 meses para la finalización de contraton para evitar que vuelva y pueda negociar con otro club para irse libre. Por ahora, Boca está firme en no prestar al Gato sino renueva, aunque todavía hay charlas para intentar destrabar la situación. ¿Se irá?







