El empate 1-1 entre Boca y Unión regaló una secuencia tan curiosa como insólita, que, al menos por un momento, hizo parecer que el Xeneize no fue tan visitante en Santa Fe. Todo ocurrió cuando un hincha del Tatengue burló los controles de seguridad y saltó al campo de juego con el objetivo abordar a una de las figuras del equipo de una manera muy particular.
El destinatario del abordaje fue Adam Bareiro. Mientras el delantero paraguayo asimilaba el resultado, una cámara alternativa de ESPN mostró cómo el joven fanático se le acercaba desesperado, realizándole gestos de súplica desde la distancia para pedirle su camiseta.
Una vez que lo tuvo frente a frente, el hincha no se conformó con las palabras y lo abordó bruscamente, rodeándolo con ambos brazos en un abrazo asfixiante que tomó al jugador por sorpresa. Bareiro se quedó completamente inmóvil, casi petrificado, mientras el fanático mantenía el contacto hasta que los efectivos de seguridad privada lograron intervenir y permitieron que el atacante continuara su camino rumbo al vestuario.
Un imán de fanáticos pero no de goles
El curioso episodio que mantuvo a Bareiro en el centro de la escena cerró una jornada en la que el delantero fue el protagonista por su falta de fortuna de cara al arco. El paraguayo tuvo en sus pies tres chances inmejorables para convertirse en el héroe de la victoria, pero la suerte le dio la espalda.
Primero se inventó una tijera espectacular que el arquero Mansilla logró desactivar con lo justo. Luego, ensayó una chilena que se estrelló en el palo y cuyo rebote, para que no todo sea negativo, terminó en el gol de Miguel Merentiel.
Finalmente, sobre el cierre del partido, Mansilla le tapó un mano a mano espectacular que hubiese significado el triunfo para el equipo de Claudio Úbeda. Pese a quedarse con el grito atragantado, el delantero demostró estar con confianza para intentar recursos de lujo, a la espera de que llegue el momento de que la pólvora deje de estar mojada.







