Por la ida de los octavos de final de la Copa Libertadores 2026, Independiente Rivadavia de Mendoza, una de las grandes sorpresas del certamen continental, visitó a Fluminense en el mítico Estadio Maracaná de la ciudad de Río de Janeiro, en Brasil.
La Copa Libertadores se mira a través de Disney+
El conjunto argentino acudió a esta instancia de la Libertadores luego de culminar en lo más alto de una zona también compuesta por el propio Fluminense, que terminó en el segundo escalón. Bolívar y Deportivo La Guaira cosecharon el tercer y el cuarto lugar, respectivamente.
En medio de ese panorama, los comandados estratégicamente por Alfredo Berti se plantaron de muy buena manera en un reducto siempre complicado y con mucha historia. De hecho, en el primer tiempo contaron con una mayor lucidez que su rival de turno y se fueron al descanso empatando sin goles.
Posteriormente, ya en la etapa complementaria, esa tendencia se mantuvo durante la primera porción de la misma, con un Independiente Rivadavia aproximándose repetidamente y con sumo peligro. De todos modos, en la agonía del espectáculo, los anfitriones se volcaron masivamente al ataque.
Así las cosas, el pitazo final terminó desembarcando con un rotundo empate 0-0 en el marcador. Un resultado que el conjunto argentino no ve con malos ojos, teniendo en cuenta el peso específico de su rival y también que definirá el pasaje a cuartos de final en condición de local.
Después de finalizado este cotejo y más allá de sus respectivos compromisos en el ámbito doméstico,, tanto Independiente Rivadavia como Fluminense se enfocaron en lo que será la resolución de la serie, a desarrollarse el próximo martes 18 de agosto con el Estadio Malvinas Argentinas de Mendoza como testigo y como escenario.





