El Mundial 2026 no deja de regalar condimentos espectaculares, pero lo que se vivirá este sábado 27 de junio en Kansas City tiene un sabor totalmente distinto.
Argelia y Austria chocarán en un duelo clave por la definición del Grupo J y el cierre total de la fase de grupos. Aunque para algún desprevenido pueda parecer un cruce más de la Copa del Mundo, la realidad es que hay muchísima bronca acumulada. ¿El motivo? Una herida abierta en el pueblo argelino que lleva 44 años sin cerrar: la tristemente célebre “Desgracia de Gijón”.
Para entender por qué este partido tiene tanta pica en la previa, tenemos que viajar en el tiempo hasta el Mundial de España 1982. En aquel entonces, la selección de Argelia era la gran revelación del torneo, ya que venían de dar el batacazo histórico venciendo 2-1 a la poderosa Alemania Federal y podían pasar fase de grupos si un resultado entre teutones y austríacos los favorecían.
Sin embargo, en la última fecha se dio uno de los arreglos más descarados en la historia del deporte. El 25 de junio de 1982, en el estadio El Molinón, Alemania y Austria saltaron a la cancha sabiendo que un triunfo germano por 1 a 0 clasificaba a los dos a la siguiente ronda y, por diferencia de gol, dejaba afuera a Argelia. ¿Qué pasó? A los 10 minutos de juego, Horst Hrubesch clavó el 1-0 para los alemanes y a partir de ahí, literalmente, dejaron de jugar.
Fue un bochorno total a la vista de todo el planeta: toques intrascendentes para atrás, cero ataques y un “pacto de no agresión” evidente. La calentura fue tal que los propios hinchas neutrales en la cancha les gritaban, llegaron a chiflar y criticar a viva voz a los equipos. Incluso, medio españoles decidieron publicar la noticia en la sección de policiales en lugar del apartado deportivo.

Austria – Argelia en aquel Mundial 1982 en Gijón, el partido previo a la Desgracia (Getty)
Esta avivada fue tan grande que obligó a la FIFA a cambiar las reglas para siempre: desde ese escándalo, los partidos que definen los grupos se juegan todos en simultáneo para evitar este tipo de chanchullos.
Este sábado, los ojos del mundo futbolero van a estar puestos en Kansas City. ¿Habrá justicia divina y revancha para Argelia después de 44 años o Austria volverá a convertirse en la pesadilla de los Zorros del Desierto? Sea el resultado que sea, el partido tendrá una tensión máxima, porque quien gane clasificará y quien pierda tendrá grandes chances de volverse a casa.






