Ni siquiera llegó a ponerse la camiseta de su club: su travesía por Argelia duró apenas unos -caóticos- tres meses, su salida se sintió casi como un escape y luego tuvo que pasar varios meses sin fichar hasta que su club lo liberó. Sin embargo la fallida experiencia de Christian Colusso, campeón con Rosario Central, en uno de los países rivales de Argentina en el próximo Mundial sirve para tener una foto de un fútbol que para este lado del mundo parece lejano y desconocido.
El fútbol argelino tiene reglas muy rígidas respecto de qué jugadores pueden ser parte de los equipos de la Ligue 1, a la que el Chiri llegó allá por el 2004. Si bien hubo algunas ventanas de flexibilidad a lo largo de los años, las exigencias para poder jugar en cualquiera de los equipos son complejas. De hecho, el exCentral llegó a Argelia siendo parte de un engaño: una de las cláusulas especificaba que para ser parte de la liga debía haber jugado en la Selección de su país. Pero él había jugado sólo en una Sub 20 y por eso le cerraron la puerta una vez allí.
“Como yo había jugado en el Sub 20, mostraron mi video y dijeron que era de la Selección Mayor, pensando que después se podía realizar algún tipo de certificado. Cuando se supo eso, quedé rezagado de poder jugar ahí. Y lo que se pidió fue el resarcimiento económico de lo que habían gastado ellos, lo que les pagaron a las personas que me llevaron. Estuve en ese tire y afloje, yo mientras tanto me quedaba ahí. Y con el detalle de color de que me agarró el Ramadán, que es el momento más religioso, en el cual no comen durante el día y yo tuve que ingeniármelas para poder comer algo, quedé ahí a la deriva“, cuenta el exjugador, hoy Secretario de Deportes de Funes, en Santa Fe.

Colusso estuvo tres meses en Argelia pero no llegó a debutar. Foto C. Colusso.
En el mientras tanto, se hospedaba en la parte de arriba de un local de venta de sanitarios, que pertenecía al dueño del club. En unas habitaciones construidas en el piso de arriba, vivió con un compañero hasta que pudo salir de Argelia: tenía retenido su pasaporte, algo “normal” en algunos lugares. “Fue una odisea, yo tuve que pagar el pasaje, me lo pagó una persona que estaba en España. Estuve como dos semanas con la valija armada hasta que un día me fui, con la promesa de que iban a devolver el dinero… Después tuve que esperar seis meses porque el pase no me lo mandaban, aproveché un día, habían cambiado las autoridades del club, lo volví a pedir y me lo dieron“.
La influencia de Francia
Más allá de la mala experiencia de Colusso en Argelia, se trajo en la valija algunos conceptos sobre el fútbol de aquel país que, aunque hayan pasado muchos años, se sostienen en el tiempo. “En ese momento no era profesional el fútbol, se entrenaba menos, dos o tres veces por semana. Pero sí me llamó mucho la atención la cualidad técnica que tenían. Eran jugadores muy técnicos. No eran jugadores malos”, analiza sobre el rival de Argentina el 16 de junio.
“Sabían jugar al fútbol, tenían mucho contacto con el balón. Habilidosos no hay muchos en todo el mundo a decir verdad, pero ellos sí eran jugadores técnicos, como los colombianos que les gusta tocar mucho el balón, que saben cómo parar el balón, que tienen esa amistad con el balón“, agrega.
En aquellos tiempos, destaca, le llamó la atención la técnica pero no tanto la cuestión física. “En ese momento no los veía físicamente tan fuertes, pero ya pasó un montón de tiempo. El fútbol se fue profesionalizando muchísimo, la mayoría de sus jugadores están jugando en Francia, o en otro país europeo. Ahí se equipara lo físico, lo táctico, lo estratégico y la potencia física“.

Petkovic, entrenador de Argelia. Foto IG.
-¿De dónde creés que llega esa técnica?
-Ellos miran mucho fútbol francés, la mayoría de los jugadores argelinos se van a jugar a Francia. De hecho, Zidane es argelino (NdeR: sus padres lo son). Yo estando ahí miraba mucho fútbol de allá. El idioma francés es su segundo idioma, están a una hora en avión, ahí enfrente. Han adoptado muchas cosas también de la cultura francesa, hay baguette francesa, la comida tiene un montón de cosas francesas. Y es más, Francia es uno de los lugares donde más argelinos hay.
Eso sí, explica Colusso que para los argelinos es ofensivo decir que son franceses. “Los argelinos están muy orgullosos de haberse independizado de Francia. Es más, la guerra de guerrillas empezó ahí en Argelia y ellos los vencieron de esa manera. Es un pueblo muy valiente. Es medio un insulto decirles franceses a los argelinos”, agrega.
Francia consideró a Argelia como parte de su territorio nacional durante 132 años, hasta que estalló la guerra por la independencia argelina: en 1962, luego de ocho años de violenta y sangrienta lucha, lograron la soberanía. Si bien el francés no es el idioma predominante (el árabe y los dialectos nativos), es muy utilizado especialmente en las grandes ciudades.
La lista de los Zorros
En la lista confirmada por Vladimir Petkovic hay cinco jugadores que se desempeñan en Francia (cuatro de Ligue 1 y uno de segunda división: Aïssa Mandi y Nabil Bentaleb (Lille), Amine Gouiri (Olympique), Hicham Boudaoui (Niza) y Samir Chergui (Paris FC). Es la liga que más jugadores aporta a la selección de Argelia. Es más, tanto Gouiri como Houssem Aouar (Al Ittihad, de Sudáfrica) y Rayan Aït-Nouri (Manchester City) nacieron en Francia pero decidieron jugar para el país africano.
Sin embargo, en la lista se destaca también la presencia de Luca Zidane, hijo de Zinedine, que juega en el Granada de España: al igual que Zizou, el arquero nació en Francia y representó a los Bleus en las juveniles (fue campeón europeo con la sub 17), pero decidió representar a la Argelia donde nacieron sus abuelos Smail y Malika. En el 2025 optó por el cambio de bandera, fue figura en la Copa Africana de Naciones y se ganó su lugar en este Mundial.

Sizou y Luca. Foto IG Luca Zidane.
Un apellido con mucho peso y que dividió aguas durante muchos años, pero que no es el único con raíces argelinas: la madre de Kylian Mbappé, Fayza, nació en Cabilia, Argelia; Rayan Cherki, volante ofensivo del Manchester City y Maghnes Akliouche, del AS Monaco, también podrían haber elegido representar a los Zorros del Desierto.
Desde aquellos años en los que Colusso llegó a Argelia algunas cosas cambiaron: la liga sí es profesional (desde 2010), aunque siguen sin permitir la presencia masiva de extranjeros (sólo tres por plantel). A diferencia de los tiempos del exCentral, ahora los clubes sí pueden sumar jugadores que hayan participado en selecciones juveniles, además de tener partido en la Absoluta. El objetivo es que los equipos no sumen jugadores desconocidos que no valoricen al torneo y también la de bloquear posibles negociaciones entre agentes y representantes. Por esta razón, el listado de jugadores argentinos en Argelia es nulo.
Lo que no cambió es el amor por el fútbol. “Era un lugar de mucha pasión. El estadio estaba lleno”, cuenta el Chiri. Habrá que esperar a verlos ante Argentina, el 16 de junio a las 22, en el Kansas City.





