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Cómo dos argentinos cambiaron la historia de los dos clubes más importantes de España

Alfredo Di Stéfano y Lionel Messi cambiaron la historia del Real Madrid y Barcelona: títulos, gloria y leyenda de dos argentinos de puro potrero nacional.

BARCELONA, SPAIN - SEPTEMBER 27: Lionel Messi of Barcelona celebrates scoring the winning goal from a penatly during the La Liga match between Espanyol and Barcelona at the Montjuic Olympic Stadium on September 27, 2008 in Barcelona, Spain. Barcelona won the match 2-1. (Photo by Jasper Juinen/Getty Images)
© Getty ImagesBARCELONA, SPAIN - SEPTEMBER 27: Lionel Messi of Barcelona celebrates scoring the winning goal from a penatly during the La Liga match between Espanyol and Barcelona at the Montjuic Olympic Stadium on September 27, 2008 in Barcelona, Spain. Barcelona won the match 2-1. (Photo by Jasper Juinen/Getty Images)

Fueron los dos hombres más importantes en su historia. Los que la reescribieron. Los que los pusieron realmente en el mapa. Su cronología no puede entenderse sin hablar de ellos dos. Ambos, además, son parte de la lista de los mejores jugadores de la historia.

Uno en tiempos sin tantas reproducciones en Youtube pero que nadie puede dejarlo afuera del Top Five. El otro, vigente, a poco de jugar la final del Mundo ante el país que lo vio crecer. La historia grande del Real Madrid y del Barcelona fue escrita con los pies de Alfredo Di Stéfano y Lionel Messi.

Cada uno en su época marcó la historia de los dos equipos más importantes de España. Antes de la llegada de la Saeta Rubia, el club merengue apenas había conquistado dos títulos locales. Con el argentino, consiguieron -entre otros títulos- cinco Copas de Europa de forma consecutiva. El cambio fue absoluto.

Homenaje a Di Stéfano en el Bernabeu. Foto Gonzalo Arroyo Moreno/Getty Images.

Homenaje a Di Stéfano en el Bernabeu. Foto Gonzalo Arroyo Moreno/Getty Images.

Cuatro décadas después, cuando Messi debutó en el Barcelona, el equipo catalán tenía en sus vitrinas una Champions League y diez ligas, pero se mantenía siempre bajo la sombra de su rival de la capital española. Había tenido estrellas: empezando por Diego Maradona, pasando por Johan Cruyff, Ronaldo, Ronaldinho y Guardiola. Pero estaba lejos de acercarse.

Para graficar la diferencia de potencial entre ambos bastan los números: para aquel entonces, al menos en ligas, el Real acumulaba 29 títulos y el Barcelona 16. En Copas de Europa, nueve frente a una sola. Messi cambió absolutamente todo: diez ligas y cuatro Champions, un total de 34 títulos para convertirse en el jugador más ganador de la historia blaugrana. Y logró el famoso sextete, algo que ningún otro equipo conquistó hasta hoy.

La Saeta argentina

Di Stéfano, una leyenda del Real. Foto Archivo.

Di Stéfano, una leyenda del Real. Foto Archivo.

El 4 de julio, en pleno Mundial, Alfredo Di Stéfano hubiese cumplido 100 años (nació en Buenos Aires, en 1926). Para cuando llegó al Real Madrid, a los 27 años, ya había sido campeón y goleador en River, del Campeonato Sudamericano (anterior Copa América) con la Selección Argentina y en el Millonarios colombiano, adonde había llegado luego de la huelga de jugadores que finalizó en 1949. Justamente, jugando con el equipo cafetero fue que el mismísimo Santiago Bernabéu, presidente merengue, lo vio y quiso contratarlo.

A partir de aquel momento, la historia cambió para su nuevo club. Todo giraba en torno a su juego y todo lo hacía bien. Era definidor, goleador, inteligente, estratega, veloz y además hasta podía defender. Tenía voz de mando y capacidad de liderazgo. Se hizo alma y juego de un Real Madrid que comenzó a ocupar los primeros planos: sólo había sido campeón en las temporadas 31/32 y 32/33 hasta que 20 años más tarde la presencia de Di Stéfano les cambió la historia. A nivel local e internacional.

Allí comenzó la década dominada por el equipo blanco no sólo a nivel nacional: ganaron ocho de las once ligas, logró cinco Copas de Europa (torneo que se había creado recientemente y que luego se llamaría Champions League) y convirtió al menos un gol en cada una de las finales. Además sumó dos subcampeonatos, una Copa de España, y la primera Copa Intercontinental (ante Peñarol). El Real Madrid se consagraría aquel año como el mejor equipo del mundo.

Di Stéfano, que fue cinco veces Pichichi (máximo anotador en la Liga), ganó dos Balones de Oro (1957 y 1959), un Superbalón de oro (se entregó una sola vez al mejor jugador por los 30 años de la Copa de Europa y lo recibió en 1989) y hasta 2009 estuvo al tope de la lista merengue de goleadores de todos los tiempos: 308 gritos. Con 17 títulos fue ídolo, leyenda e ícono para los madridistas: en total fueron 396 partidos oficiales y marcó 308 goles. . Su camino como potencia en España y el mundo comenzó en los pies del argentino. Y le abrió las puertas a los argentinos que llegaron después.

Sí, es verdad que pese a haber ganado un título con la Selección (fueron los únicos seis partidos que jugó con la albiceleste), en 1956 se nacionalizó español y llegó a representar a la Roja en 31 partidos (en aquellos tiempos aún se podía), aunque nunca pudo jugar un Mundial. Por los conflictos gremiales, Argentina no participó de los mundiales del 50 ni del 54, España no clasificó en 1958 y aunque sí fue a Chile 62 no pudo jugar por lesión.

Ya retirado, Di Stéfano se dedicó a la dirección técnica, fue nombrado presidente honorario del Real en el 2000 y recibió en sus manos el premio al Mejor Club del Siglo XX entregado por la FIFA. Un reconocimiento que jamás hubiesen recibido si no fuera por él. Hoy, el estadio alternativo del club (donde ha jugado el primer equipo y juega el equipo femenino) lleva su nombre.

El estadio fue inaugurado en el 2006. Lo usó el primer equipo cuando estaban remodelando el Bernabéu. Foto Getty Images.

El estadio fue inaugurado en el 2006. Lo usó el primer equipo cuando estaban remodelando el Bernabéu. Foto Getty Images.

Messi escribió la historia

Antes de la llegada de Di Stéfano a España, el FC Barcelona era uno de los equipos que dominaba la escena española. Llevaba seis ligas, las últimas dos logradas antes del arribo del argentino. Ese punto de inflexión volvió todo mucho más parejo y no fue hasta la racha en los 90, con Cruyff como técnico y figuras como Guardiola, Koeman, Stoichkov, Romario o Laudrup que el Barcelona recuperó algo de lugar.

Messi de pequeño cuando llegó al Barcelona. Foto archivo.

Messi de pequeño cuando llegó al Barcelona. Foto archivo.

Aquel equipo logró cortar una racha de cinco títulos consecutivos del Real Madrid, y lo hizo con cuatro vueltas olímpicas y su primer título en Europa, en el 92. Pero no sería hasta la llegada de Messi que la rivalidad se volvió mucho más pareja. Leo debutó el 16 de octubre del 2004 con Frank Rijkaard, cuatro años después de su llegada al Barcelona. Tras cinco temporadas sin ganarla, ese año el Barsa se quedó con la liga.

Y entonces el mundo empezó a hablar del equipo culé como nunca. Se instaló entre los mejores del mundo, la camiseta más vendida, “més que un club”; y más aún cuando asumió Pep Guardiola. Juntos lograron 14 títulos. En el 2009 se convirtió en el jugador mejor pago del mundo y lo devolvió con creces: ganó Liga, Copa del Rey, Champions League, Supercopa de España, Supercopa de Europa y Mundial de Clubes. Fue Pichichi, Balón de Oro y el premio al mejor jugador entregado por la FIFA (en el 2016 se convertiría en The Best). Ese año hizo 18 asistencias y 38 goles en 62 partidos, nueve de ellos en Champions League, máximo goleador de esa edición.

En total, Messi logró cuatro Champions, diez Ligas, siete Copas del Rey, ocho Supercopas de España, tres Supercopas de Europa y tres mundiales de clubes, además de seis Balones de Oro (los otros dos que tiene fueron estando en PSG e Inter Miami). Fue cuatro veces elegido Mejor Jugador de la FIFA y luego recibió un premio The Best (2019), cuando cambió su denominación.

Actualmente, Leo sigue siendo el jugador con más presencias (778) y el máximo anotador histórico (672 goles), también el máximo anotador en clásicos con el Real (26) y el segundo máximo goleador de la Champions con 129 goles (detrás de Cristiano que tiene 141).

Leo cambió la historia culé. Foto Barcelona.

Leo cambió la historia culé. Foto Barcelona.

Tras la salida de Messi a mediados del 2021, el impacto a nivel mundial ya no fue el mismo. Durante el 2022 no ganaron ningún título (a comienzos del 2023 sí ganaron la Supercopa de España y la Liga a mitad de año) y hasta perdieron en fase de grupos de Champions. Pero no todo son resultados deportivos: la salida de Leo les sacó los flashes y la atención mundial que el 10 conseguía con su presencia. La 10 de Barcelona fue reemplazada primero por la 30 del PSG y luego con la 10 del Inter Miami, pero sobre todo después de la Copa América 2021 y de Qatar 2022, por la 10 de Argentina.

Esa misma camiseta número 10 que estará el domingo por la tarde en New Jersey justamente ante España, un país cuyos dos clubes más grandes tuvieron la influencia histórica del potrero argentino.

Datos claves

  • Alfredo Di Stéfano nació en Barracas, el 4 de julio de 1926 y murió el 7 de julio de 2014 en Madrid a los 88 años. Jugó en River, Huracán, Millonarios, Real Madrid y Espanyol. Jugó 6 partidos con Argentina y 31 con España.
  • Ganó dos títulos con River, tres con Colombia, y 15 con el Real Madrid (cinco Champions consecutivas, una Intercontinental, una Copa del Rey y ocho ligas entre otros títulos menores. Fue dos veces Balón de Oro.
  • Lionel Messi nació en Rosario, el 24 de junio de 1987. Debutó en el Barcelona en 2004 y logró 34 títulos (cuatro Champions, 10 ligas, 7 Copas del Rey, tres Mundial de Clubes, entre otros). Tiene innumerables récords. Luego pasó al PSG y al Inter Miami.
  • Este domingo se jugará la final del Mundial entre Argentina y España en New Jersey desde las 16.
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