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AGENDA DEPORTIVA
Entrevista exclusiva

Tres ex combatientes responden: “¿Está bien comparar un partido con la Causa Malvinas?”

Este miércoles, la Selección Argentina se mide ante el combinado inglés por un lugar en la final de la Copa del Mundo.

Nuestros héroes del Cecim de La Plata en las islas
© @cecimlaplataNuestros héroes del Cecim de La Plata en las islas

Un trabajo de Julián Mazzara, Agustín Vetere, Bruno Carbajo y Lautaro Toschi

La Guerra de Malvinas dejó una herida abierta, fueron 649 los héroes que dejaron su vida en este conflicto bélico ante Inglaterra. Sucedió en 1982, pasaron 44 años, pero la causa Malvinas está más viva que nunca en el pueblo. Aquellos que volvieron son nuestros héroes y este miércoles vivirán un partido especial. La Selección Argentina se mide ante Inglaterra por la semifinal del Mundial en un encuentro que va más allá del fútbol.

Si bien es cierto que comparar un partido de fútbol con una guerra es faltarle el respeto a aquellos que la vivieron en primera persona, que el encuentro tiene un condimento extra es indiscutible. Bolavip entrevistó a tres de nuestros héroes de Malvinas que dejaron sus sensaciones. Se trata de Alberto Reynoso, Hugo Robert y Rodolfo Carrizo.

¿Cómo se vive la previa del partido?

Alberto Reynoso: Qué sensaciones tengo en la previa del próximo partido… y son muchas. Soy un tipo que mama fútbol desde muy chico, soy futbolero de toda la vida, me gusta ir a la cancha. En los mundiales me voy enganchando de a poco, y ahora estoy ansioso esperando el partido.

Hugo Robert: Lo vivo con una pasión futbolera, soy muy futbolero. Lo hemos charlado mucho en el CECIM La Plata (Centro Ex Combatientes Islas Malvinas), que la venganza deportiva ya la hizo Diego en el ’86, cuando estaba todo muy cercano en el tiempo. Las heridas eran muy recientes y dolorosas. En ese momento estábamos bastante invisibilizados. En los primeros años después de la posguerra había un dolor muy profundo en la sociedad, que quería esconder Malvinas debajo de la alfombra. Los Gobiernos no ayudaron. Malvinas volvió al tapete con el Mundial y los goles de Diego. El amor que sentimos por Diego es inmenso. El agradecimiento eterno como argentino y excombatiente, porque nos visibilizó en un momento en el que estábamos bastante ocultos.

Rodolfo Carrizo: Son momentos de nerviosismo inocultable. Todos tenemos una tensión, un cosquilleo en la panza que tiene que ver mucho con lo emocional. Seguramente, para los argentinos, el fútbol es una de las grandes emociones que tenemos todo el tiempo. En Argentina se vive muy pasionalmente y los ex combatientes somos parte de este pueblo; no podemos estar exentos de esa realidad. Lo sentimos así, conmovidos. En función de eso, hemos hecho una carta dedicada a la Scaloneta en la cual expresamos parte de este sentir. Creemos que la Selección Argentina es una referencia muy importante para nuestro pueblo. Ha marcado, y sigue marcando, un punto de encuentro y un símbolo fundamental. Y, además, en su corazón tiene a Malvinas. No es una selección apática con el tema. Aunque uno piense que por ahí no se expresa políticamente en muchos planos, creo que lo de Malvinas lo tienen presente todo el tiempo. Lo expresan en el vestuario, lo manifiestan de una u otra manera, y también lo demostraron en dos gestos muy concretos que tuvieron con nuestra organización, el CECIM (Centro de Ex Combatientes Islas Malvinas).Nos enviaron una camiseta firmada por los jugadores después del mundial anterior y también nos entregaron un banderín con la firma del cuerpo técnico para que lo lleváramos al cementerio de Darwin en Malvinas. Fueron dos gestos hermosos que valoramos profundamente. Es esa sensación de dar, en alguna medida, una muestra de cariño a quienes quedaron allí; a muchos de esos pibes que murieron en Malvinas y que también soñaban, alguna vez, con ser futbolistas.

¿Cómo viviste el partido de México 86?

Alberto Reynoso: Si dijera que es un partido más jugar contra Inglaterra estaría mintiendo. No, no, nunca va a ser un partido más porque me lleva a mi historia, a lo que me tocó vivir. Y entonces por eso me moviliza bastante. En el ’86 vivía en Hurlingham en la casa de mis viejos y vi aquel partido famoso. Yo creo, hablo por mí, pero creo que a todos los veteranos de Malvinas ese campeonato y ese partido en especial, y Maradona especialmente, me considero muy Maradoniano de toda la vida, porque siempre fue nuestra bandera. Nada, yo creo que ese partido ayudó a cerrar un poco las heridas tan difíciles de cicatrizar.

Hugo Robert: Yo lo vi con mi tío. No sé cuál me gustó más de los dos goles, porque el de la mano fue genial. Una genialidad de un genio como fue Diego. Todavía no la veo la mano. Tenés que ser Víctor Hugo para verla. En la televisión la sigo sin ver. Veo el movimiento, pero no veo el contacto. Si lo hizo con la mano, por supuesto que lo hizo, bien merecido, al equipo indicado se lo hizo. A los ladrones más grandes del planeta. No sé de qué se quejan los británicos, que vienen robando hace siglos. En cada lugar donde colonizaron se llevaron todos los recursos. A llorar a los caminos. Como si fuese poco, después hizo el mejor de la historia de todos los Mundiales. Solo un genio lo puede hacer. Ojalá mañana se los haga Leo. Los genios pueden, nada más.

Rodolfo Carrizo: Es un día que reúne todo esto y nos conmueve mucho poder vivir estas jornadas con tanta tensión. Por otro lado, a veces hay cosas que se asemejan a 1986. Yo creo que el gol de Diego, que lo hemos definido como el gol más rebelde de la historia del fútbol mundial, es el gran gesto de amor hacia los exsoldados de Malvinas, aunque esa sea una interpretación nuestra. Fue a muy poquito tiempo de concluida la guerra y la verdad que había sido muy importante ese gesto, y más contra los ingleses. Hacerle ese gol a los ingleses, que es un gran baile del sueño y la mano prodigiosa de Dios… la verdad que fue impresionante. Son cosas que vivimos en ese momento con altísima intensidad. Diego nos vengó; esa es nuestra opinión.

Cecim La Plata. (Foto: @cecimlaplata).

Cecim La Plata. (Foto: @cecimlaplata).

Comparación del partido con una guerra

Alberto Reynoso: Después cuando se quiere asemejar a un partido, yo no estoy muy de acuerdo con las redes cuando se suben cosas ahora, imágenes de la guerra con una pelota en el medio. No, no quiero confundir, no. Este es un partido de fútbol muy profundo y creo que es el partido que más quiero ganar, pero no. El que confunde esas cosas es porque, por suerte, no le ha tocado estar en una guerra. Eso no es comparable con nada. Nunca más una guerra para nadie.

Hugo Robert: Semejanzas prefiero no hacerlas. La guerra es lo peor que le puede pasar a un ser humano, a una sociedad, a una nación como Argentina. Las guerras solo dejan dolor, muerte, heridos, que no solo son los de Malvinas, sino las familias, las pérdidas, padres que fallecieron al poco tiempo por el estrés de tener a un hijo en una guerra. Padres que fueron a buscar a sus hijos y no volvieron. Eso es la guerra. No hay que romantizarla. Es dolor, crueldad y dolor posterior. Es fútbol es alegría. Una de las pocas alegrías que le queda al pueblo argentino, tan sufriente en estos últimos años. No hay una sola noticia que le mejore un poco la vida. No hay una buena. El fútbol es alegría, es vida. Es inevitable que sea un partido especial, pero no me gusta vincularlo con la guerra. Son dos cosas absolutamente distintas. Como venganza deportiva ya la hizo Diego. Coincidimos con Scaloni en sus declaraciones, pero estamos convencidos de que en la arenga el componente de los soldados de Malvinas va a estar.

Rodolfo Carrizo: Por supuesto que esto es un partido de fútbol, no es una discusión sobre si se resuelve o no la soberanía de Malvinas. Pero los jugadores, la Scaloneta, sí han resuelto cosas que son muy importantes en la vida de los pueblos: darle una alegría en tiempos muy aciagos, muy complejos, de tanta entrega. Frente a esto, nos encontramos con gestos como el que se conoció hoy por parte de la ministra de Seguridad, ordenando que no se muestre el nombre de Malvinas o las Islas Malvinas en el partido de mañana. Nos parece un acto de claudicación moral, una falta de respeto a la memoria de los compañeros que cayeron y a los sueños de los que no pudieron tenerlos porque no pudieron volver.Esa generación de pibes de 18 o 19 años que cayó en Malvinas entregó lo único que tenía, que era la vida. Por lo tanto, esta actitud bastante imbécil de la Ministra, bastante irracional por otro lado, pero tan obsecuente con el imperio, nos ofende, nos molesta, nos indigna. Obviamente la reprochamos, la condenamos y la denunciamos públicamente como un acto antipatriota.

Sensaciones de ver a los jugadores cantar “el que no salta es un inglés”

Alberto Reynoso: Después bueno, por supuesto que todos los cantos que pueden aparecer en una tribuna es parte del folclore del fútbol. El que va a la cancha todos los domingos sabe que esto existe. Si bien el público de los mundiales es distinto al de la cancha de todos los domingos, pero bueno, no deja de ser nada más que folclore.

Hugo Robert: Son pibes, tampoco vivieron la guerra. La habrán leído o estudiado en los colegios. Leía que de los 26, 21 salieron de clubes de barrio. Eso también está bueno. Los clubes de barrio son esencia y contención muy clara. Es para sacarse el sombrero. Esos pibes, aunque no habían nacido, también tienen en su ADN que las Malvinas son argentinas. Esos británicos, usurpadores, nos las vienen robando desde hace 200 años.

Rodolfo Carrizo: Que cantemos las canciones de Malvinas está muy bueno porque surgen de nuestro pueblo. No son inventadas; nacen de la gente. Son canciones que tienen mucho olor a potrero, a vestuario, a saber cómo los jugadores sienten y se sienten previo a un partido de fútbol. Por lo tanto, ¿cómo no vamos a cantar las canciones de Malvinas? ¿Cómo no cantar por los pibes de Malvinas?

La Torre de los Ingleses. (Foto: @mochifede).

La Torre de los Ingleses. (Foto: @mochifede).

La Causa Malvinas, más vigente que nunca

Alberto Reynoso: Que la causa Malvinas siga vigente, que se acuerden de los pibes de Malvinas en los cánticos, nada, me hace bien. Me hace bien ver en todas las canchas del fútbol argentino trapos de los equipos con las Islas Malvinas. Es una forma de seguir manteniendo la causa viva en este bendito país donde todas las cosas que pasan muchas veces van olvidándose o van tapándose con otras cosas. Así que me parece bárbaro que se siga recordando esa gesta, y como yo digo que se siga malvinizando para que esto no quede en el olvido y que las Malvinas sean recordadas no nada más que un 2 de abril sino todos los días

Rodolfo Carrizo: En Argentina no hay cancha de fútbol, no hay hinchada que no tenga un mural, una bandera o una simbología que represente a Malvinas. Y eso es muy importante en la historia de los pueblos. También va a ser muy importante en la historia del pueblo argentino en su batalla por la recuperación de la soberanía plena sobre todo el territorio nacional y, obviamente, sobre nuestras Malvinas.

Canciones sobre Malvinas

Hugo Robert: Diego es Malvinas también. Es evidente que la vinculación de Diego con Malvinas desde 1986 es natural. La gente lo tiene muy presente y hace lo que puede. El pueblo hace lo que puede con Malvinas. No se olvida, lo lleva en sus banderas. El problema no pasa por el amor que los argentinos le tenemos a Malvinas y el homenaje permanente que le hacemos a sus soldados. No alcanza con eso. El pueblo hace lo que puede, con sus canciones y el recuerdo permanente a los que cayeron, que son los únicos héroes. Lo que falta es estrategia para enfrentar a un enemigo tan poderoso como Gran Bretaña y sus aliados, la OTAN, y una inteligencia vinculada a la causa. Es lo que muestra la Selección Argentina que no solo pone corazón, sino estrategia e inteligencia. Futbolísticamente estamos un escaloncito arriba. Confío plenamente. Ojalá les ganemos 4-0, pero con medio a cero alcanza. Ojalá les hagamos un gol medio dudoso para que se queden más calientes todavía.

Rodolfo Carrizo: Que cantemos las canciones de Malvinas está muy bueno porque surgen de nuestro pueblo. No son inventadas; nacen de la gente. Son canciones que tienen mucho olor a potrero, a vestuario, a saber cómo los jugadores sienten y se sienten previo a un partido de fútbol. Por lo tanto, ¿cómo no vamos a cantar las canciones de Malvinas? ¿Cómo no cantar por los pibes de Malvinas? En Argentina no hay cancha de fútbol, no hay hinchada que no tenga un mural, una bandera o una simbología que represente a Malvinas. Y eso es muy importante en la historia de los pueblos. También va a ser muy importante en la historia del pueblo argentino en su batalla por la recuperación de la soberanía plena sobre todo el territorio nacional y, obviamente, sobre nuestras Malvinas.

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