Con solo 21 años, Delfina Pignatiello se puso la bandera argentina en la espalda y salió a representar al país en dos competencias distintas de natación: los 800 y los 1500 metros libres. En ambos finalizó en la octava posición y por ser esa la última de las competiciones, le llovieron las críticas hacia su rendimiento.
Lo cierto es que, cualquier atleta olímpico es un orgullo por lo difícil que resulta la clasificación a los JJOO. Mucho más si se pone en contexto que, con la pandemia, muchas disciplinas tuvieron complicaciones con los entrenamientos. La natación fue una de las más afectadas en Argentina, ya que con los meses de cuarentena total en fase 1, los clubes permanecieron cerrados. Pignatiello, durante esa época, tuvo que entrenarse en la pileta de su casa, lógicamente más chica que una piscina olímpica.
Así entrenaba Delfina Pignatiello en plena pandemia. Ahora pueden seguir titulando giladas y diciendo pavadas.
— Andrés Yossen �� (@FinoYossen) July 29, 2021








