¿Qué pensará hoy aquel chico que posaba con orgulloso con la camiseta de La Banda, mucho antes de debutar en Primera y muchísimo antes de convertirse en campeón del mundo? Seguramente algo parecido a que los sueños, a veces, tardan, se postergan, dan rodeos enormes, pero terminan llegando. Porque Nicolás Otamendi pasó años dejando pistas, guiños y señales sobre una obsesión que nunca escondió. Y finalmente, después de toda una carrera en la elite europea, será jugador de River.
El defensor de 38 años firmó ste viernes su contrato por 18 meses antes de viajar al Mundial 2026 con la Selección Argentina y se convirtió oficialmente en el primer refuerzo de la era de Eduardo Coudet para el segundo semestre. Llega libre tras finalizar su vínculo con Benfica y cumplirá una cuenta pendiente que fue construyéndose públicamente durante años. Porque lo de Otamendi con River nunca fue un rumor aislado. Fue una historia contada en capítulos.
COMUNICADO OFICIAL
— River Plate (@RiverPlate) May 29, 2026
Nicolás Otamendi será nuevo jugador de River Plate desde el 1 de julio de 2026.
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De la infancia a la primera declaración de pasión
Todo comenzó mucho antes de su debut en la Primera de Vélez, cuando el sentimiento ya estaba impregnado desde la cuna. El primer eslabón quedó registrado en esa foto de su infancia y adolescencia donde se lo ve posando con la camiseta del Millonario, demostrando que su fanatismo no nació con las luces del profesionalismo.

U joven Otamendi, a la derecha, posa con una camiseta de River
Sin embargo, la primera confesión pública llegó en febrero de 2020. Mientras vestía la camiseta del Manchester City, su amigo Martín Sendoa soltó la bomba de que el central “se moría por jugar en River“, lo que obligó al propio Otamendi a salir a calmar las aguas en Radio La Red sin ocultar su esencia. “Soy hincha, pero estoy bien acá. Más adelante se verá“, declaró en aquel entonces.
Desde aquel entonces, el zaguero eligió continuar sus mejores años profesionales, marcados por la gloria con la Selección Argentina, en silencio. Aunque, fiel a su estilo, eligió dejar señales en su intimidad en reiteradas ocasiones. Eso quedó claro entre 2022 y 2023, cuando en las redes sociales consiguió que se haga viral una foto de sus mañanas de mate en Europa, donde en el termo se vislumbraba un sticker gigante del escudo de River con el histórico león en el centro. Poco después, al aterrizar en el país con la Selección previo al Mundial de Qatar, los hinchas detectaron en su valija de viaje una calcomanía letal con la inscripción “9.12”, en alusión a la final de Madrid.

Con mucho rock y Maradona, River no falta en ningún lado para Otamendi.
El primer intento
Semejantes gestos no tardaron en motivar a la dirigencia de River en activar el operativo seducción. Así, en marzo de 2023, tras un partido de la Scaloneta frente a Panamá en el Monumental, la cúpula de Jorge Brito le obsequió una camiseta con su nombre y el defensor recogió el guante ante la prensa. “Estoy agradecido a River. Saben que soy hincha, la verdad que es un halago que un club te elogie de esa manera”, expresó.

Otamendi, junto a Brito, Tapia y dirigentes de River en 2023.
Pese al gesto, Otamendi renovó su contrato con Benfica -el mismo que finaliza en junio de este año- y estiró su estadía europea. No obstante, puertas adentro de su casa el sentimiento era idéntico, al punto de celebrar uno de sus últimos cumpleaños en el Viejo Continente con una torta completamente decorada con los colores y el escudo del club de sus amores.

Otamendi festejó su cumpleaños con una torta idéntica.
Su cruce con Boca y las chicanas
En medio de las señales y los idas y vueltas, Otamendi también tuvo tiempo para el folklore. El más recordado fue cuando el exarquero xeneize, Pablo Migliore, intentó chicanearlo en un posteo mundialista recordándole el descenso de 2011 al comentarle: “Hermano, te parecés a uno de los de la cancha de Belgrano en el 2011 jajajaj”. El General no necesitó entrar en agresiones ni mediar palabras: le contestó devolviendo la gentileza con un seco “9.12”.

El cruce chicanero de Migliore con Otamendi, tiempo atrás.
De todas formas, la frutilla del postre llegó dentro de una cancha, precisamente cuando el destino le dio la chance de enfrentar con Benfica a Boca en el Mundial de Clubes. Y tras sufrir los silbidos del público xeneize durante toda la tarde por su conocido fanatismo, convirtió un gol agónico para poner el 2-2 mirando a los ojos a los hinchas de La Ribera y, minutos más tarde, sentenció en la zona mixta: “Todo el mundo sabe que soy hincha de River y hoy festejé como cualquier gol que le convierto a un rival. Este tocaba festejarlo“.
La última gran pieza de este rompecabezas se colocó hace apenas unos meses. En marzo, durante una convocatoria con la Selección Argentina, evitó confirmar negociaciones, aunque no pudo apagar la ilusión millonaria. “Tengo contrato con Benfica y finaliza en junio, veremos si le abro la puerta a River”, sostuvo. Finalmente, abrió esa puerta. Y después de tantos años de pistas, guiños y deseos apenas disimulados, Nicolás Otamendi finalmente cumplirá el sueño de aquel chico de la foto: jugar en River.
Datos clave
- El defensor Nicolás Otamendi firmó su contrato por 18 meses y es nuevo jugador de River.
- Llega en condición de jugador libre tras finalizar su vínculo con el club Benfica.
- Se convirtió en el primer refuerzo del director técnico Eduardo Coudet para el segundo semestre.





