Colo Colo no pudo pasar del empate ante Coquimbo Unido en el Estadio Monumental, en un duelo marcado por la falta de finiquito del Cacique y la preocupación por la molestia física que obligó a salir a Arturo Vidal.

Sin embargo, otro de los focos de atención de la jornada fue el áspero reencuentro de la hinchada colocolina con un viejo conocido: Cristián Zavala.

El actual delantero de los “Piratas”, quien hasta hace poco defendía la camiseta alba, fue recibido con un clima hostil por parte de los forofos locales, quienes no perdonaron su partida del club y lo hicieron sentir con ruidosas pifias cada vez que tocó el balón. El recibimiento no pasó desapercibido y fue tema obligado en la zona mixta tras el pitazo final.

La postura del “King”

Consultado directamente sobre qué le pareció la reacción de la hinchada hacia su excompañero, Arturo Vidal optó por una postura neutral y de respeto profesional, evitando profundizar en la polémica con la parcialidad colocolina.

“No me quiero meter en eso… No me quiero meter en eso”, comenzó señalando el mediocampista ante los micrófonos de la prensa apostada en el recinto de Macul.

Con un semblante serio, Vidal enfatizó que la salida de Zavala hacia el cuadro de la Cuarta Región fue una determinación personal que debe ser aceptada por el entorno futbolístico.

“Él tuvo una decisión de ir a Coquimbo y hay que respetarla”, sentenció el King, poniendo fin a la controversia y marcando una clara línea de respeto hacia la trayectoria de su colega.

Arturo Vidal no quiso polemizar por las pifias a Cristián Zavala.

Arturo Vidal prefiere hablar de los que están en Colo Colo

Finalmente, el volante albo prefirió desviar la atención hacia el presente del plantel dirigido por Fernando Ortiz y el compromiso de los jugadores que hoy visten la camiseta del Cacique.

“Nosotros estamos concentrados, metidos, y los jugadores que están acá están dando el máximo”, cerró Vidal, reafirmando que el foco del equipo está puesto en los desafíos venideros y no en las polémicas que rodean a exjugadores del club.

Con estas declaraciones, el capitán albo buscó poner paños fríos a una situación incómoda, priorizando el respeto profesional sobre la efervescencia de la hinchada, en una jornada donde el resultado deportivo pasó a segundo plano debido a las dudas sobre el estado físico del propio Vidal.