La carrera de Brian Fernández sumó este martes un nuevo y amargo capítulo. El atacante, que llegó a la Segunda División de Uruguay con la promesa de relanzar su carrera en el Centro Atlético Fénix, decidió rescindir su contrato de común acuerdo con la dirigencia del club charrúa.
Pese a haber completado gran parte de la pretemporada bajo las órdenes de Sebastián Boni y mostrarse activo en redes sociales, el “refuerzo estrella” del equipo se marcha sin haber sumado un solo minuto oficial en el torneo uruguayo.
El talentoso argentino jugó en Unión La Calera siendo una de las grandes figuras del campeonato chileno, lo que le valió saltar a México y luego a Estados Unidos, fue justamente en la MLS donde tuvo su primer episodio en su lucha contra el consumo de drogas.
De vuelta en Argentina confesó más de una vez que su sueño era jugar en Colo Colo, mientras deambulaba por varios equipos donde no se pudo afianzar.
Su estadía en Coquimbo Unido
Esta salida prematura evoca de inmediato lo ocurrido en diciembre de 2024 con Coquimbo Unido. En aquella ocasión, el paso del hermano de Leando Fernández, Brian, por el puerto de la Cuarta Región fue aún más breve: solo duró 12 días.
Tras ser anunciado como el gran fichaje de los “piratas”, el jugador se ausentó de las prácticas y terminó despidiéndose mediante un video desde Argentina, argumentando la necesidad de estar cerca de su familia. Al igual que ahora en Montevideo, en Coquimbo jamás llegó a debutar con la camiseta aurinegra.
Una carrera marcada por la irregularidad
A sus 31 años, el ex Unión La Calera vuelve a quedar en libertad de acción. Su trayectoria, que alguna vez alcanzó niveles de elite en la MLS y el fútbol chileno, hoy se ve empañada por una lista de pasos truncados por factores extrafutbolísticos:
- 13 clubes diferentes en su historial.
- Salidas abruptas: Repite el patrón de Fénix y Coquimbo en instituciones como San Luis de Quillota.
- Batalla personal: El propio jugador ha reconocido su lucha diaria contra las adicciones, un problema que lo persigue desde su positivo por dopaje en Racing en 2015.
Con esta nueva desvinculación, el futuro profesional de Brian Fernández es una incógnita, dejando una vez más la sensación de un talento inmenso que no logra encontrar la estabilidad necesaria para mantenerse en el campo de juego.
