El fútbol chileno atraviesa un momento de alta tensión institucional en la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP), luego de la polémica que algunos califican como un intento de “golpe de estado” interno liderado por Juan Tagle, presidente de Cruzados.
En ese escenario, Aníbal Mosa, presidente de Blanco y Negro, y Cecilia Pérez, vicepresidenta de Azul Azul, habrían confrontado a Tagle frente a Pablo Milad, actual presidente del organismo.
Esta tensa reuniones en Avenida Quilin 5635 fue rápidamente minimizada por varios protagonistas, quienes intentaron desmentir o relativizar lo ocurrido.
Aníbal Mosa y el caótico Consejo de Presidentes en la ANFP
No obstante, en medio de esta coyuntura, Mosa entregó su versión de los hechos tras la victoria de Colo Colo sobre Deportes Concepción por la Copa de la Liga
“Lo que se dice es efectivo, eso que ocurrió en la sala, pero hubo dos reuniones privadas antes, en el segundo piso de la ANFP, donde vivimos situaciones muy complicadas en un momento dado”, aseguró Mosa, describiendo la tensión que se vivió fuera del ojo público.
El dirigente albo enfatizó que su postura no se trató de favoritismos personales: “A mí me da lo mismo. Lo más grave aquí es que se trató de romper una institucionalidad y nosotros nos paramos firmemente y dijimos que no estamos defendiendo ni a Pablo Milad, ni a Jorge Yunge ni a nadie; estamos defendiendo la institucionalidad”.
Finalmente, sobre la continuidad del proceso de Milad, Mosa señaló: “Bajo ese punto de vista primó la cordura y, bueno, el señor Milad tiene que terminar su proceso nomás”.
Con esto, el dirigente de ascendencia siria dejó claro que la prioridad de su sector fue proteger la estabilidad y las normas internas de la ANFP frente a los intentos de alterar el funcionamiento del organismo.
En resumen…
- Aníbal Mosa confirmó los hechos que algunos califican como un “golpe de estado” interno liderado por Juan Tagle, asegurando que su sector actuó para proteger la institucionalidad de la ANFP y no a ningún dirigente en particular.
