Beto da Silva, en el 2015, pintaba como promesa del fútbol peruano. Con menos de 20 años, hacía destrozos en el medio local y campeonaba con Sporting Cristal.
Después de eso, dos aspectos fueron perjudicando su carrera: las lesiones y las decisiones personales. Cambió innumerables veces de club y no encontró estabilidad en ninguno.
A inicios de este año, entonces, volvió a Perú. Se puso la Blanquiazul e ilusionó a muchos hinchas. Desde el inicio, hubo dificultades: su transfer no llegaba y tuvo que esperar para debutar.
Después llegó la cuarentena y no pudo jugar. Por el contrario, incumplió el aislamiento social en más de una oportunidad y los íntimos comenzaron a desilusionarse.
Beto Da Silva se lesionó otra vez. Este chico ya no da para el fútbol, creo…
— Luis. F Burranca (@luisburranca) September 9, 2020
Cuando volvió el fútbol volvió otro fantasma de Betoto: las lesiones. No pudo jugar las primeras fechas y se suponía que venía recuperándose. Este fin de semana podía tener minutos y la idea era usarlo en la Copa Libertadores solo unos días después.
Este miércoles, sin embargo, Da Silva no asistió al entrenamiento. Según Líbero, su lesión se habría recrudecido y estaba haciéndose una nueva resonancia. Otros señalan otra lesión. Así, Betoto no llegaría a la Copa y se sumaría a la baja de Rubio por suspensión ¡Malas en Alianza!
A Beto Da Silva no se le recrudeció la lesión anterior, tiene una nueva lesión: golpe en la pantorilla derecha. Hoy fue sometido a una resonancia magnética y en #AlianzaLima ven difícil que viaje a Mérida el lunes @tuitdepor
— Rafael Saaz (@rafaelsaaz) September 9, 2020




