Uno de los efectos colaterales de la cuarentena obligatoria es la falta de alimentación para los perros callejeros. Sin gente en las calles y con los comercios cerrados nadie los alimenta.
En las ciudades más pequeñas es común ver muchos perros en la calle y este aislamiento podría acabar con ellos. Pero hubo un municipio que tomó una medida para copiar.
El intendente de Villa Carlos Paz decidió repartir alimentos para perros en las calles de la ciudad. Decenas de baldes azules aparecieron por las zonas más transitadas por los animales.
Gran idea que busca evitar las desnutrición por parte de los caninos. Además, veterinarios recorren la ciudad para ver si alguno necesita atención médica.

Una iniciativa que se va a empezar a copiar en otras ciudades de Argentina. El número de perros abandonos en estos tiempos aumentó mucho y todos necesitan comer algo.
Esta acción se hará todos los días hasta que termine la cuarentena. Sea ahora el 1 de abril o más adelante, según disposición del gobierno.




