El rumor sobre el supuesto deseo del Palmeiras por repatriar a Raphael Veiga encendió rápidamente las alarmas en el nido de Coapa. Desde Brasil presionan para intentar tentar al mediocampista ofensivo, pero la directiva azulcrema mantiene una postura sumamente firme al respecto. Dejar salir a una de sus principales figuras a mitad de temporada no entra en los planes de la institución, especialmente cuando su presencia dentro del terreno de juego representa el engranaje principal del equipo.
La razón de este hermetismo es bastante simple y va más allá del tema económico: no existe otro futbolista con sus características dentro del plantel actual. Para el director técnico Guillermo Almada, el brasileño conforma una pieza totalmente insustituible en el armado táctico. Veiga encarna a ese clásico enganche que parece en peligro de extinción dentro del fútbol moderno, un organizador nato con la claridad mental suficiente para jugar y hacer jugar a todo el colectivo a su alrededor.
La reciente ausencia del zurdo ante Necaxa, producto de un golpe en el tobillo que recomendó su descanso por pura precaución, sirvió como el reflejo perfecto de esta dependencia futbolística. El estratega uruguayo decidió enviar al campo al español Carlos Álvarez, una de las novedades del mercado que ilusiona a la afición por sus condiciones técnicas, pero que todavía está lejos de ofrecer el peso específico ni el rodaje internacional que garantiza el exjugador del Verdao.
El punto central de la discusión no pasa por juzgar la calidad ni el potencial de crecimiento del joven ibérico. La diferencia radica en la jerarquía comprobada que aporta el sudamericano cada vez que salta al césped y en el vacío de elaboración que padece el conjunto de Coapa en los tramos donde le toca mirar el partido desde el banquillo. Su capacidad para manejar los tiempos y asistir a los delanteros altera por completo la dinámica del ataque.
Por todo esto, la dirigencia del América difícilmente abra las puertas a una negociación en este mercado de pases. Perder a Veiga significaría desmantelar el corazón del proyecto deportivo de Almada justo en el momento más importante de la competencia. Aunque los cantos de sirena desde Brasil prometen continuar durante las próximas semanas, las Águilas entienden que no hay dinero en el mercado capaz de reemplazar el valor futbolístico que aporta el brasileño.
En síntesis
- Palmeiras busca repatriar al mediocampista Raphael Veiga desde el club América.
- Guillermo Almada considera a Raphael Veiga una pieza insustituible en su alineación.
- Raphael Veiga se perdió el partido ante Necaxa por un golpe en el tobillo.





