Los cuestionamientos se hicieron presentes. La presencia del plantel de Inter Miami en la Casa Blanca, generó una enorme controversia. Y claro, la actualidad geopolítica, donde Estados Unidos encabeza un conflicto bélico contra Irán, fue lo que desencadenó a que la opinión pública denostara contra Lionel Messi y Javier Mascherano.

En sí, todos los futbolistas de las Garzas fueron cuestionados por presenciar el discurso de Donald Trump en Washington. Sobre todo por las risas, los chistes celebrados y el poco tacto humanitario para con el resto del mundo. En todo momento, los comentarios que se viralizaron en redes sociales estuvieron apuntados a que el 47° presidente estadounidense figura en los archivos de Jeffrey Epstein dentro de la red de pedofilia más grande del mundo y que, sin pelos en la lengua, celebra el ataque en Medio Oriente.

El ex capitán de la Selección Argentina, que actualmente dirige al conjunto de Fort Lauderdale, explicó en conferencia de prensa los motivos por los que visitaron a Trump y dijeron presente en la residencia oficial y lugar de trabajo del presidente de Estados Unidos: “Se planeó hace mucho tiempo para la semana que jugaríamos aquí en Washington”, dijo en referencia al partido ante DC United, que se disputará este sábado 7 de marzo.

“Cumplimos con un protocolo que es una tradición venir a la Casa Blanca por ser el equipo campeón de la MLS”, enfatizó para escudarse, pero olvidó que hubo equipos campeones que, a modo de protesta, citaron desacuerdos con las políticas presidenciales de Trump, y rechazaron la invitación. Entre ellos, destacan los Philadelphia Eagles (2018), Golden State Warriors (2017), Seattle Seahawks (2026), y varias integrantes de la selección femenina de fútbol. “Pensé que solo hablaríamos de fútbol”, agregó Mascherano consultado sobre el discurso presidencial y bélico del republicano nacido en New York.

Por otra parte, el Jefecito se refirió a las sensaciones de estar en la mansión ejecutiva que fue inaugurada en noviembre de 1800 tras que el arquitecto James Hoban diseñara toda la estructura: “Estuvimos allí unas horas, pudimos ver un poco de la Casa Blanca, no mucho, lo que pudimos”. Y agregó: “El contacto con el presidente Trump fue lo que se vio en la televisión, no mucho más que eso”.

Para cerrar el tema, el dos veces campeón olímpico con la Selección Argentina aclaró: “Tuvimos que cumplir con la obligación, pero la realidad es diferente a la de ayer (jueves), que no tiene nada que ver con nuestro lado deportivo“, indicó.

La ocurrencia de De Paul y el sorpresivo elogio de Trump

Mientras el presidente estadounidense se encontraba sentado en su escritorio, el Motorcito sacó a relucir su carisma. Con total soltura, se paró frente a Trump, se señaló a sí mismo y luego apuntó hacia Messi, lanzando entre risas: “Number one, number two” (Número uno, número dos).

Pero el intercambio no terminó ahí. Es que el mediocampista terminó recibiendo un inesperado piropo por parte del mandatario. El mismo ocurrió durante el acto principal, cuando Trump mencionó a cada uno de los jugadores mientras daba su discurso. Al momento de llegar al ex Racing, se detuvo y preguntó: “¿Dónde está Rodrigo?“. Acto seguido, se dio media vuelta, apretó sus manos con el argentino y volvió al micrófono para rendirse a sus pies. “¿Tienen algún jugador feo?“, soltó el mandamás a tono de broma.

Tras la gala, Inter Miami ya cambió el chip y se enfoca en lo estrictamente deportivo. El plantel permanecerá en Washington a la espera de su partido de este sábado frente a DC United, correspondiente a la tercera fecha de la Major League Soccer.

DATOS CLAVES

  • Javier Mascherano justificó la visita de Inter Miami a la Casa Blanca como un protocolo institucional.
  • El encuentro con Donald Trump se realizó previo al partido ante DC United, el pasado 5 de marzo.
  • Equipos como Seattle Seahawks (2026) rechazaron invitaciones similares en años anteriores a modo de protesta.