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La columna de Giaco

La previa de la final: qué puede esperar Argentina de España para la definición del Mundial 2026

El choque entre los dos mejores seleccionados de esta Copa del Mundo definirán al campeón de la edición 2026. Todos los detalles y el análisis.

La previa de la final: qué puede esperar Argentina de España para la definición del Mundial 2026
© GettyLa previa de la final: qué puede esperar Argentina de España para la definición del Mundial 2026

El escenario está listo para el duelo definitivo del fútbol mundial: Argentina y España se verán las caras en la gran final de la Copa del Mundo 2026. El esperadísimo encuentro se disputará en el MetLife Stadium de Nueva York, a las 16:00 (hora argentina).

Este recinto tiene un peso histórico inmenso para la Selección: fue el escenario de la dolorosa desilusión en la Copa América Centenario, que provocó la breve renuncia de Lionel Messi. Sin embargo, también es el estadio donde el 10 le marcó un hat-trick memorable a Brasil durante el ciclo de Alejandro Sabella, demostrando que es un terreno de recuerdos tanto de agonía como de gloria para la Albiceleste.

El camino a Nueva York: así llegan los finalistas

España: el gran favorito que no cede. La Roja llega a la final con la chapa de candidato y la posibilidad de lograr un récord asombroso. El equipo de Luis de la Fuente no ha estado por debajo en el marcador ni un solo minuto en todo el torneo. Si logran el título sin haber estado nunca en desventaja, serán el primer campeón en conseguir esta hazaña desde la Alemania de 1990.

Su camino no estuvo exento de retos, como el duro empate ante Cabo Verde en fase de grupos. Sin embargo, superaron con autoridad a Uruguay (que planteó un juego muy valiente de la mano de Marcelo Bielsa), a una disminuida Arabia Saudita, Austria, Portugal, Bélgica y anularon por completo a Francia en los cruces directos. Su sólida defensa, apuntalada por Rodri y liderada por Aymeric Laporte y la joven sensación de 19 años Pau Cubarsí, solo sufrió ante el belga Charles De Ketelaere. Detrás de ellos, el arquero Unai Simón apenas fue exigido y ostenta un récord de imbatibilidad en la historia de los mundiales.

En ataque, Mikel Oyarzabal rinde en ambas áreas y ha sido la gran figura, alcanzando la marca de cinco goles que lo pone a la altura de leyendas como Emilio Butragueño y Raúl. Por su parte, Lamine Yamal aún no ha alcanzado sus cuotas de nivel más altas. Luis de la Fuente deseó públicamente que la final sea su gran partido, mientras circulan tácticas de distracción con fotos del jugador vendado en la previa.

Argentina: Resiliencia y jerarquía pura. El camino de la Selección hacia la final fue una mezcla de garra, resiliencia y tramos de gran fútbol. Aunque por momentos avanzó a los tumbos —sufriendo desajustes defensivos ante Cabo Verde y exhibiendo cierta “mandíbula de cristal” en los golpes justos de Egipto— la Albiceleste siempre demostró ser superior a sus rivales, incluyendo a buenos equipos en fase de grupos como Argelia y Austria, o la atrevida Suiza.

Sin embargo, su obra cumbre y el gran argumento futbolístico llegó en las históricas semifinales contra Inglaterra. Lejos de basarse solo en la “mística”, Argentina dio un verdadero baile. Con un Pickford que fue la figura inglesa, el equipo de Lionel Scaloni cerró los últimos 20 minutos con un 90% de posesión, asfixiando al rival a tal punto que, antes del 2-1 de Lautaro Martínez, los ingleses apenas pudieron dar dos pases seguidos a dos metros de distancia.

Esta será la increíble sexta final del mundo para Argentina desde 1978, y la tercera en las últimas cuatro Copas del Mundo (2014, 2022, 2026), reafirmando su estatus como una potencia indiscutida en la era moderna.

Los detalles de color: show de medio tiempo y un árbitro bajo la lupa

La gran final promete ser un espectáculo total. Habrá una ceremonia previa que comenzará una hora y media antes del pitazo inicial, y un entretiempo extendido de 30 minutos que contará con un halftime show repleto de estrellas internacionales.

En cuanto a lo reglamentario, el encuentro será dirigido por un árbitro esloveno, Slatko Vincic, una designación que levantó cierta inquietud: lo describen como un juez al que se le van de las manos los partidos cuando hay demasiada tensión. Veremos si logra manejar las riendas de una final del mundo.

España llega como la gran favorita, un cartel que a la Argentina siempre le sienta a la perfección: la Selección se hace más grande cuando va de punto, respaldada porque “los nuestros creen, mientras los demás hablan”. Será un choque fascinante de estilos. El control implacable y el recambio español frente a la madurez, el fútbol y el corazón argentino.