En una jornada más que torcida para los jugadores de la Selección Argentina, Cristian Romero encendió todas las alarmas. Mientras jugaba un partido clave con Tottenham por la permanencia en la Premier League, el argentino pidió el cambio luego de un duro choque con Antonín Kinský y se retiró llorando desconsolado.
El defensor cubría el balón ante la salida del arquero. Tras recibir el empujón de Brian Brobbey, ambos se chocaron y pidieron la asistencia de los médicos. Luego de ser atendido, el zaguero se levantó, pidió el cambio y se retiró del campo de juego entre lágrimas.
En primera instancia, el problema parecería ser en la rodilla derecha, sobre todo porque la cámara de la transmisión televisiva capturó a los médicos de los Spurs realizandole al jugador una “prueba de cajón”, examen utilizado para evaluar la estabilidad de los ligamentos cruzados.
De todas formas, fue el propio futbolista quien pidió salir y no los médicos, algo que suele suceder cuando el primer diagnóstico es negativo. El contexto, con Tottenham ubicándose en zona de descenso, pudo haber sido el verdadero motivo del desconsuelo.
La lesión pudo haberse originado tanto en el choque con la cabeza de Kinsky (sufrió un corte, pero pudo seguir) como en la última pisada antes de impactar con su arquero, luego del empujón de Brobbey.
No fue una mañana feliz para los integrantes de la Selección Argentina. Horas atrás, Emiliano Martínez sintió una molestia en la pierna izquierda durante la entrada en calor y no salió a jugar en Aston Villa vs. Nottingham Forest. En principio, lo de Dibu parece ser muscular.





