La Selección Argentina, bajo la conducción de Lionel Scaloni, atraviesa un proceso de análisis profundo de cara a la Finalissima. Aunque el equipo mantiene su chapa de campeón, el cuerpo técnico se enfrenta a tres problemáticas puntuales en la formación titular que podrían definir el futuro inmediato de la Albiceleste.
Con la posibilidad latente de que el encuentro se dispute en Qatar pese al conflicto que se está desarrollando en Medio Oriente, las dudas respecto a sede y fecha se han puesto nuevamente sobre la mesa y el fallo con la confirmación de ambas cuestiones saldrá en los próximos días.
En términos futbolísticos, Argentina y España se juegan mucho más que una final internacional. Emiliano Martínez ya ha catalogado este duelo como una “potencial final de Copa del Mundo” y todo el seleccionado lo vive así.
Sin embargo, para llegar en plenitud a la Finalissima, Scaloni debe resolver las siguientes cuestiones, que, más precisamente, son tres. Las repasamos de manera puntual a continuación.
La crisis del delantero centro y el factor Julián Álvarez
El primer gran interrogante recae en la delantera. El nivel de Julián Álvarez en este 2026 no ha sido el óptimo. Si bien tuvo destellos en la serie frente al Barcelona, sus estadísticas de presión y recuperación —un sello distintivo de su juego— han caído drásticamente, pasando del Top 3 mundial a ubicarse entre los puestos 25 y 30. Entre la falta de motivación y los ajustes tácticos en el equipo de Simeone, Álvarez no llega en su mejor versión.
Por otro lado, Lautaro Martínez se encuentra en pleno proceso de recuperación física y llegaría con muy poco rodaje al partido. Ante este panorama, Scaloni baraja alternativas como Valentín Castellanos, José López, Santiago Castro y Joaquín Panichelli, aunque el delantero del Racing de Estrasburgo asoma como el gran candidato a ser el “tapado” en la lista y pelear por el puesto de tercer centrodelantero.
Los laterales, una zona con poco recambio
La defensa argentina muestra fragilidad en las bandas. En el lateral izquierdo, la dependencia de Nicolás Tagliafico es total. Tras regresar de una lesión de un mes, el defensor del Lyon sigue siendo la pieza más confiable, pero no tiene un reemplazo claro. Julio Soler está lesionado y fuera por el resto de la temporada, Facundo Medina no atraviesa una buena campaña, Marcos Acuña, arrastra irregularidad en River y Valentín Barco hoy es considerado más un mediocampista que un defensor.
En la banda derecha, la situación es similar. Nahuel Molina mantiene rendimientos dispares en el Atlético de Madrid y Gonzalo Montiel no logra asentarse en River, mientras que Juan Foyth permanece fuera de consideración por lesión.
El equilibrio en el mediocampo con la búsqueda del “5”
La posición del volante central es la tercera gran preocupación. Leandro Paredes atraviesa un presente irregular en un Boca que no logra encontrar estabilidad. Su nivel actual dista de la jerarquía que mostró en Europa y se nota “contagiado” por el presente caótico de su club.
Ante esto, surge el nombre de Máximo Perrone como la opción más fresca. El juvenil ya tuvo minutos ante Angola y es del agrado del técnico. Otras opciones en el radar de Scaloni incluyen a Equi Fernández, Enzo Barrenechea, Aníbal Moreno o Nicolás Domínguez.
Un ensayo clave para el Mundial
La Finalissima no es solo un título en juego; es el termómetro definitivo para evaluar el recambio generacional y la vigencia de los referentes. Con la mira puesta en el 2027, Scaloni deberá decidir si mantiene la confianza en la vieja guardia o si es momento de dar paso definitivo a las nuevas alternativas que piden pista en el fútbol europeo.
¿Podrá la Albiceleste resolver estas grietas tácticas antes del gran duelo? El tiempo y las próximas convocatorias darán la respuesta.
