Hay detalles fuera de la cancha que hacen a la Argentina un equipo único. La imagen de Messi caminando por delante de sus compañeros y como acapara las miradas, el aura que acompaña al 10 de la Selección y como a su paso lo siguen cuidando sus espaldas y a su vez guiados por su energía. En las redes se plasma después de cada partido: los primeros comentarios en cada imagen es de ellos mismos, alentándose, elogiándose, apoyando el bien común de un equipo que muestra una fuerza interna difícil de romper.
Cabo Verde, a su modo, imitó ese modus operandi, que aunque parezca un detalle los define y no ocurre tan seguido como podría pensarse. Cada vez que un jugador caboverdiano comparte una imagen de partido, son sus propios compañeros los que inundan cada posteo con palabras elogiosas que funcionan como un trampolín de motivación.

Los mensajes en redes: todos se apoyan. Imagen IG.
Pero hay algo más: después de la clasificación a 16avos, los jugadores de la nación más pequeña en pasar de fase de grupos, con una población estimada de 480.000 habitantes, sacaron a relucir su orgullo herido. Lo hicieron todos con una frase: 1% chance 99% faith (1% de chances, 99% fe). Hay una revancha silenciosa por aquellos que creyeron que llegaron al Mundial de paseo, pero se metieron en la siguiente fase en la segunda ubicación, sin haber perdido ni un partido, con tres empates, dos goles en contra y dos a favor.
“Hemos demostrado que nada es imposible. Nos hemos convertido en un ejemplo de que los países pequeños pueden aspirar a grandes objetivos, siempre que haya enfoque, determinación y organización”, dijo Pedro Leitão Brito, Bubista, el DT de los Tiburones Azules. “Estamos orgullosos de poder enfrentar a Argentina. Es un país con el que tenemos lazos de larga data. Queremos mostrar nuestra identidad, competir con actitud y responsabilidad, conscientes de que Argentina tiene a algunos de los mejores futbolistas del mundo, incluido Messi, considerado el mejor por muchos”.
Cabo Verde, un estado insular formado por 10 islas volcánicas con una extensión total de 4.033 kilómetros cuadrados, dejó de ser un equipo de paso, el que todos apoyaban por tener una hinchada simpática y ruidosa, por generar empatía por su historia, por Vozinha y su madre y ahora también por Pico Lopes, que podrá contar con su familia para el partido con Argentina en Miami, el viernes.
Vozinha y su mamá

La mamá de Vozinha en la cancha apoyando a su hijo. Foto Vozinha.
Tras el empate con España, el mundo supo de la historia del arquero Josimar José Évora Dias, de su conexión con Argentina y de su madre, que pudo viajar para verlo ante Uruguay. Tras ser figura en el debut de Cabo Verde en mundiales, el arquero de 40 años contó que deseaba tener a su madre apoyándolo en ese momento en las tribunas, pero que por cuestiones migratorias y logísiticas, no había podido viajar.
En apenas horas, Ana Cándida Évora obtuvo los papeles necesarios para entrar a Estados Unidos y presenció el empate con Uruguay 2-2. El mundo futbolero pudo presenciar ese encuentro soñado entre el jugador cuyo nombre tiene relación con un exdelantero argentino.
Es que Josimar, que juega en la Segunda División de Portugal, nació el 3 de junio 1986, en pleno Mundial de México. Contó que su padre quiso llamarlo Valdano, por Jorge, autor de uno de los goles en la final ante Alemania, pero no se lo permitieron. Finalmente, su nombre fue en homenaje al lateral derecho brasileña, figura también en aquella Copa del Mundo. Vozinha, que significa abuela, es en honor a quienes lo criaron, ya que su padre estaba realizando el servicio militar cuando era pequeño y su mamá trabajaba.
Para el partido con 16avos, habrá otro jugador que podrá contar con su familia: Roberto Pico Lopes, defensor nacido en Dublin, Irlanda con padre caboverdiano. Desde su país natal se enteraron de que su familia no podía afrontar los gastos inesperados por el pase de fase de grupos y fue entonces que la línea aérea local decidió hacerse cargo de los gastos.
Mientras su esposa lo sigue por Estados Unidos a bordo de una casa rodante junto a su hijo Diego de ocho meses, el resto de la familia de Lopes viajará por Aer Lingus hasta Florida para apoyar al jugador que se enteró por un mensaje de LinkedIN que podía ser parte del equipo de Cabo Verde.

Pico Lopes ante Uruguay. Foto FIFA.
Es que en el 2018 le consultaron por mensaje si estaba en condiciones de ponerse la camiseta del país de su padre, pero él en principio desestimó aquel mensaje, escrito en portugués, idioma que no comprendía. Un año mas tarde, el DT Rui Aguas insistió y esta vez sí hubo respuesta positiva, pese a que Lopes había jugado en una selección juvenil de Irlanda.
Rápidamente, como le pasó a muchos de los extranjeros de la selección africana, rápidamente se nutrieron de ese espíritu luchador, resiliente, incansable, de un amor fuerte por sus raíces y una fuerza para demostrar que no es casual que hayan llegado a su primera Copa Mundial en este 2026.
Fuerza única
“Esto demuestra que, aunque seamos un país pequeño, tenemos carácter. Creo que eso nos permite competir”, dijo Willy Semedo. “Vinimos con la intención de pasar de grupo. No queríamos que el momento se nos escapara. Queríamos competir y ser protagonistas”, aseguró Pico Lopes. “Para nosotros, los jugadores, no es una sorpresa. “Para el mundo puede ser una sorpresa; para nosotros, no. Es una buena señal estar en la posición en la que estamos, mostraremos lo unidos que estamos”, remarcó. “Vinimos aquí para competir, no para pasearnos”, recalcó Stopira, el lateral de 38 años ídolo de los Tiburones Azules.
Ese orgullo salió a flote ante Arabia Saudita y estalló cuando siguieron los últimos minutos de España y Uruguay por los celulares desde la cancha, esperando la confirmación de su pase a 16avos. Fue la confirmación de un objetivo y no una casualidad.
“Estamos aquí para dar a conocer nuestro país al mundo entero. Así que no se trata solo de cómo jugamos al fútbol, se trata de todo: nuestra cultura, nuestra música, nuestra historia, nuestra afición… Queremos que la gente de todo el mundo conozca Cabo Verde tal y como somos, mostrando la identidad de nuestro pueblo”.
Música y batucada
Batucada Otu Level es un grupo de caboverdianos residentes en Estados Unidos (mayormente de Boston, Brockton y Rhode Island) que se fueron trasladando por todo Estados Unidos apoyando a su equipo. Neuza de Pina es una cantante profesional que forma parte del grupo, hace 12 años que llegó al país y estará en Miami con su grupo apoyando a los Tiburones Azules.
“Nuestra batucada ha sido una parte fundamental de este camino. Aportan muchísima energía, cultura y pasión a cada partido. Recientemente, mi esposo y yo ayudamos a organizar una recaudación de fondos para cubrir parte de sus gastos de viaje, ya que apoyar al equipo puede ser muy costoso. Pero nada es más valioso que un país con un sueño y un pueblo lleno de esperanza”, cuenta a BOLAVIP desde Estados Unidos.
“Como la mayoría de los aficionados al fútbol, muchos admiramos a Messi y todo lo que ha logrado. Pero cuando Cabo Verde salta al campo, nuestros corazones pertenecen a nuestro país. Cabo Verde siempre será lo primero. Sin importar el resultado, este partido se convertirá en otro capítulo inolvidable de nuestra historia”, agrega Neuza.
“No hay nada como ver nuestra bandera, escuchar los tambores y estar unidos junto a otros caboverdianos. Es una experiencia emotiva que nos recuerda quiénes somos, sin importar dónde vivamos”, cierra. La extensa comunidad de caboverdianos en Estados Unidos se replica en Argentina, en donde la Sociedad de Socorros Mutuos Unión Caboverdeana cumplió 93 años.
La migración desde las islas fue a fines del siglo XIX y se instalaron en Dock Sud, Ensenada y Mar del Plata. Hoy se calcula que existe una población entre los 10.000 y 15.000 entre descendientes y nativos de Cabo Verde.

La comunidad caboverdiana de Argentina. Foto Sociedad de Socorros Mutuos Unión Caboverdeana.
En la historia, existe un caboverdiano que jugó en Argentina: se trata de Adriano Tomás Custodio Mendes, nacido en la capital San Vicente y quien llegó a los 12 años proveniente de Portugal para instalarse en La Plata. Jugó en Estudiantes de La Plata, fue dirigido por Carlos Bilardo y fue campeón del Metro 82 y el Nacional 83. Luego pasó por Temperley, Colón, Chacarita y San Martín de Tucumán entre otros equipos.
“Cabo Verde va a pelear el partido, pero lo puede traicionar el ‘cholulaje’ que sienten por Messi. Los caboverdianos aman a Argentina y admiran a Messi; ese respeto les puede jugar en contra si se quedan mirándolo. Cabo Verde ya ganó con estar acá y va a disfrutar del partido, pero sabemos el potencial que tiene Argentina, es un equipo que da miedo por todo lo que juega”, dijo en Radio Nacional el exfutbolista de 52 años.
Faltan horas para el partido y la eliminación de equipos candidatos como Alemania y Países Bajos les da un empujón más al sueño de Cabo Verde. Habrá que ver si les alcanza.
Datos clave
- Cabo Verde igualó con España 0-0, con Uruguay 2-2 y con Arabia Saudita 0-0. Clasificó segunda en el Grupo H.
- El partido con Argentina por los 16avos se jugará el viernes 3 de julio a las 19 en el Hard Rock Stadium de Miami.
- Será la primera vez que se enfrenten ambos equipos.





