Este sábado 4 de julio, Francia se enfrenta a Paraguay en un vibrante encuentro correspondiente a los octavos de final del Mundial de Estados Unidos, México y Canadá. El conjunto europeo, siempre candidato al título, busca imponer su jerarquía para avanzar a la siguiente instancia, pero lo hace sin una de las figuras más emblemáticas de su historia reciente: Antoine Griezmann.
Al notar su ausencia en la alineación titular y en el banquillo de suplentes para este cruce decisivo ante el combinado sudamericano, muchos seguidores del fútbol internacional comenzaron a preguntarse si el “Principito” arrastra alguna lesión o si se trata de una decisión táctica. Sin embargo, la explicación va mucho más allá de este torneo.

Antoine Griezmann con la Selección de Francia.
¿Por qué no juega Antoine Griezmann frente a Paraguay?
Para ser completamente precisos con la realidad y despejar cualquier duda o confusión: Antoine Griezmann no juega hoy porque no forma parte del plantel de Francia en el Mundial 2026.
El motivo de su ausencia definitiva no obedece a un problema físico de último momento ni a una suspensión, sino a que el delantero anunció su retiro oficial de la Selección de Francia en septiembre de 2024. Tras una década de éxitos ininterrumpidos, donde se coronó campeón del mundo en 2018 y campeón de la UEFA Nations League en 2021, el jugador decidió dar un paso al costado para enfocarse en su carrera a nivel de clubes y cederle el lugar a las nuevas generaciones.
Es completamente normal extrañar su presencia en el campo, ya que fue el motor creativo y el líder silencioso del esquema de Didier Deschamps durante años, pero su etapa con Les Bleus ya es un capítulo cerrado.
¿Quiénes asumen el rol creativo en la actual Francia?
Ante el enorme vacío que dejó la retirada internacional de Griezmann, Deschamps ha tenido que reestructurar su mediocampo y la conexión con el ataque de cara a este Mundial 2026. Sin el “Principito”, el peso de la creación de juego ha recaído en figuras jóvenes y dinámicas como Warren Zaïre-Emery y Eduardo Camavinga, sumado al desequilibrio ofensivo que aportan jugadores como Michael Olise y, por supuesto, la indiscutible capitanía y liderazgo de Kylian Mbappé en el frente de ataque.







