En Doha, y ante una gran cantidad de público peruano, se definió uno de los repechajes con vistas al Mundial de Qatar. Comandados por el argentino Ricardo Gareca, la Selección de Perú se midió ante su par de Australia, dirigido por Graham Arnold.

Después de superar a Emiratos Árabes Unidos, el combinado de Oceanía se metió en la llave ante los sudamericanos, que venían de ganarle a Nueva Zelanda. Y con vistas a meterse en el Grupo D, donde esperan Francia, Dinamarca y Túnez, ambos seleccionados mantuvieron expectantes a todos los futboleros.

Lejos estuvo de ser un atractivo encuentro. Ambos rivales se midieron y esperaron. Incluso, con temor. Les costó atacar, pero no porque tuvieran dificultades para hacerlo, sino por el hecho de que no querían regalar nada. Y como si fuera poco, a lo largo de los 90 minutos, ninguno pudo imponer su juego habitual.

El resto físico fue mermando con el correr de los minutos, y Perú llegó al límite para afrontar la prórroga. El nerviosismo se fue apoderando de los australianos como también de los incas, que antes del pitazo final sufrieron por demás con la única chance de peligro que tuvieron los comandados por Graham Arnold

Durante los primeros 15 minutos de la prórroga, el desarrollo fue una continuación de lo que ocurrió en el tiempo reglamentario. Por lo que para que los corazones sufrieran palpitaciones se debió aguardar hasta la segunda mitad, donde el nerviosismo invadió a ambos seleccionados. Y la más clara la tuvo Edison Flores, quien estrelló su cabezazo en el poste.

Con el poco oxígeno que les quedó a los futbolistas, aguantaron lo que pudieron y llevaron el encuentro a los penales. La esperanza de los peruanos y de los australianos estuvo depositada en los disparos desde los doce pasos, donde los de Oceanía buscaron su quinto Mundial consecutivo, mientras que los sudamericanos el segundo al hilo. Y con un resultado final de 5-4, Australia terminó metiéndose en Qatar 2022, y Ricardo Gareca no lograra repetir el pasaje histórico.