Chivas de Guadalajara logró recuperarse de los dos golpes que había sufrido en las jornadas anteriores. Primero cayó ante Cruz Azul y luego frente a Toluca, resultados que terminaron con un invicto de seis victorias consecutivas que había ilusionado a toda su afición en el Liga MX
A pesar de esos tropiezos recientes, el equipo rojiblanco sigue siendo considerado uno de los grandes candidatos de la temporada. El plantel logró volver a sonreír tras conseguir una victoria muy importante en uno de los partidos más esperados del calendario.
Se trató nada menos que del Clásico Tapatío frente a Atlas FC, un encuentro que siempre paraliza a Guadalajara y que en esta ocasión volvió a tener mucha intensidad dentro y fuera del campo. El partido terminó con triunfo para Chivas por 2-1, resultado que devolvió la confianza al equipo.
Sin embargo, el encuentro no estuvo exento de polémicas. Los dos goles del Rebaño llegaron desde el punto penal, decisiones arbitrales que fueron muy comentadas en los días posteriores, ya que algunos aficionados y analistas consideraron que las jugadas pudieron haber sido discutibles.
El encargado de impartir justicia en el compromiso fue el árbitro Marco Antonio Ortiz, conocido popularmente como el Gato Ortiz, quien quedó en el centro de la polémica debido a esas decisiones durante el clásico.
Las amenazas que recibió el Gato Ortiz tras el Clásico Tapatío
De acuerdo con información revelada por Claro Sports, el árbitro fue víctima de una grave situación tras el encuentro disputado en Guadalajara. Un seguidor del Atlas habría lanzado amenazas de muerte en su contra luego del final del partido, lo que encendió las alarmas por su seguridad. Ante este escenario, Ortiz pidió cambiar de hotel y ser resguardado para no tener problemas. Las autoridades actuaron rápidamente para evitar cualquier riesgo mayor y garantizar su protección.
Horas más tarde, el silbante fue trasladado a Toluca, donde actualmente se encuentra a salvo. Afortunadamente, el episodio no pasó a mayores, aunque dejó en evidencia la fuerte tensión que todavía puede generarse alrededor de partidos tan intensos como el Clásico Tapatío.
