Este sábado, en el Barclays Center de Brooklyn, Caleb Plant realizó su primera presentación desde que perdió a manos de Saúl El Canelo Álvarez no solo su invicto como profesional sino además el título mundial de la FIB que le permitió al mexicano coronarse como campeón indiscutible en la división de peso súper mediano.

Desde aquella derrota por nocaut técnico en el undécimo asalto, Plant supo que no iba a irse a ningún otro lugar sino que se quedaría en las 168 libras esperando su oportunidad de volver a pelear por los títulos mundiales. El primer paso, lo dio con su reciente nocaut en el noveno asalto sobre Anthony Dirrell.

Tras la victoria que también tuvo polémica por un reprochable gesto en que simuló echar tierra y enterrar a su rival cuando todavía estaba inconsciente por el golpe de nocaut, Caleb Plant quiso dejar un mensaje directo a todos en el peso súper mediano, pero que sin dudas tiene como principales destinatarios a Canelo Álvarez y David Benavídez, el otro nombre fuerte de la división.

"Estoy aquí para quedarme y creo que esta noche lo dejé muy claro. Soy uno de los mejores súper medianos del mundo. Me voy a sentar con Al Haymon, con Lou (DiBella), pienso que tengo el mejor equipo en el boxeo. Y quiero seguir haciendo grandes peleas y ganarle a los mejores súper medianos del mundo para volver a estar en la cima", manifestó Plant.

La carrera por los cinturones de Canelo podría volverse más que interesante ahora que además de Plant y Benavídez exite la posibilidad de que tanto Jermall Charlo y Demetrius Andrade lleguen tabién a las 168 libras. Antes de pedir por el mexicano, tal vez todos ellos deban verse las caras entre sí, garantizando grandes peleas para el año próximo.