¿Qué es más fácil? Criticar, destruir. En cambio, generar, proponer, siempre va a tener un grado de complejidad superior. Así funciona la mente y hay cosas que necesitan estudios y opiniones calificadas para argumentarse con propiedad, pero existen situaciones que no resisten demasiado análisis para llegar a una conclusión. Adivine usted: ¿El público celebró o defenestró el récord de Bam Adebayo de 83 puntos en un solo partido de la NBA? Opción 2, correcto…
La liga más importante del mundo en lo que a basquetbol se refiere vivió historia pura este martes gracias al pívot de Miami Heat. En el partido que el conjunto de la Florida venció en casa a Washington Wizards 150-129, Adebayo se lució con un total de 83 puntos, dejando atrás el récord de Kobe Bryant de 81 y los 100 de Wilt Chamberlain.
Si el hecho se plantea así suena a un éxito: ¡Qué noche la de Bam! Pero va a ser que no… Adebayo fue el blanco de críticas en las horas posteriores a su máximo hito y uno de los más grandes en todos los tiempos del deporte, al punto de que pareciera que hizo algo mal, que quedó en falta o que debiera dar explicaciones.
El aspecto que pone bajo la lupa la noche histórica de Bam Adebayo
Claro que sus compañeros y aficionados del equipo lo celebraron, pero más de uno, por no decir la mayoría, se centró en la forma en la que Bam consiguió esos 83 puntos. Las estadísticas frías indican que Adebayo culminó su planilla personal con un 47% de tiros de campo gracias a un 20/43 que se reflejan en 13/21 en dobles y 7/22 en triples intentados, pero con el agregado fundamental de 36/43 en ¡tiros libres!
He aquí el debate. Existen quienes sostienen que es imposible respetar a un jugador que consiguió casi el 50% de los puntos con tiros gratis, que fue ante uno de los peores equipos de la competencia y que, por momentos, daba la sensación de que los jugadores de Wizards le cometían faltas con intención o algo todavía peor: Miami cortando el juego con infracciones en el último cuarto para tener más posesiones y tiempo para que su estrella anote.
No está en discusión que Adebayo sea mejor que Jordan por haberlo superado en puntos. No es mejor que Michael Jordan o LeBron James. Tuvo una buena noche, una muy buena para ser honestos, pero el deporte dio toda la vuelta y las situaciones se analizan desde las dudas, sospechas o deslealtad. Es un ritmo que lleva a quitarle mérito o buscar la forma de desvalorizar un hecho histórico del deporte.
Pueden gustar más o menos las formas, las maneras, pero la realidad es que los números ahí están. Nadie le va a quitar lo conseguido a Adebayo, nadie puede probar si se trató de una situación con poco de azar y mucha intencionalidad como sospechan aquellos que ponen el récord bajo la lupa. No se puede criticar y menospreciar todo en la vida. Hay límites…





