Argentina está viviendo un momento de importante renombre en UFC. Durante años, el dominio de Brasil opacó al resto de Sudamérica en el octágono más importante del mundo, pero figuras como las de Ailín Pérez llegaron para cambiar esa tónica tan marcado. A base victorias (seis de manera consecutiva), Fiona lidera una generación de nuevos atletas que busca poner al país en el radar.
Luego de su última victoria en Ciudad de México a finales de febrero, Ailín aprovechó para viajar hacia Argentina para reencontrarse con su familia y ofrecer sus conocimientos en dos seminarios nacionales y uno en el extranjero (Montevideo, Uruguay). Luego del primero en el barrio porteño de Almagro, Fiona conversó con Bolavip de todo.
En una conversación que no dejó tema sin tocar, Pérez reveló detalles de sus inicios en el deporte, la convivencia entre siete hermanos más, hasta el momento en el que creció profesionalmente. A su vez, Ailín reveló cómo fue adaptarse a vivir sola en Estados Unidos, la búsqueda de ingresos extras mediante la creación de contenido para adultos en la plataforma OnlyFans y los puntos más importantes: su rol de madre soltera y sus sueños más grandes en UFC.
Entrevista completa de Ailín Pérez con Bolavip
-¿Cómo estás viviendo este excelente momento en UFC?
-Me siento bien, alegre, feliz y disfrutando. Estoy afrontando una doble fractura que me quedó como secuela de mi última pelea, pero eso no me quita la felicidad. Me estoy cuidando con los doctores, sigo avanzando y disfrutando las victorias.
-¿Esta lesión atrasó tus planes o tu preparación?
-Si sigo entrenando y avanzando dentro de lo que puedo hacer, no me atraso. Se atrasa la persona que no hace nada. Ir todos los días, por lo menos a mirar la clase si no puedo participar, es un gran avance; para mí no hay atraso.
-En tu seminario hablaste sobre la importancia de la automotivación. ¿Cómo es tu trabajo con vos misma y cómo has evolucionado?
-Siento que mejoré y avancé mucho en áreas personales, más allá de lo competitivo. Siempre quiero más; no me conformo, aunque sanamente. Estoy muy agradecida por quien soy, por mi nombre en la compañía y lo que represento en mi país y Latinoamérica, pero estoy dispuesta a todo y nada me frena.
Sus inicio en el deporte y vida personal
-¿Cómo fue tu paso de la danza a las artes marciales?
-De chica pasé por un montón de bailes hasta que mi papá me llevó a Kung Fu. De niña fui muy rebelde… Soy rebelde, ja. Era muy hiperactiva, me trepaba a los árboles, en los cumpleaños era la que más ruido hacía, me peleaba con los pibes, así que volqué toda esa energía en el entrenamiento. Fui con un jean apretado y me puse a entrenar igual; no me importó la ropa, sentí que era donde tenía que estar.

Ailín Pérez emigró hacia Estados Unidos para establecer su vida profesional. (Jorge Rognone)
-¿En qué momento decidiste dedicarte a esto profesionalmente?
-Mientras avanzaba tuve altas y bajas en el amateurismo y profesionalismo, pero cuando vi la pelea de Ronda Rousey y Holly Holm me manifesté. Dije en voz alta: “yo también quiero estar ahí”. Todos los “no” ya los tenía, así que me lo dije a mí misma, trabajé duro para llegar y acá estoy.
-Venís de una familia muy numerosa con siete hermanos. ¿Cómo fue crecer en ese entorno?
-Mirá, mi mamá nos llevaba a la escuela, pasábamos por una plaza en el barrio Pitrau de Zárate y ella la esquivaba porque era una jugadera. Yo era la “machona”, la que se cagaba a piñas. Siempre estuve muy cerca de mis hermanos.
-¿Cómo mantenés el vínculo con tu familia viviendo en Estados Unidos?
-Hace 15 meses que no venía a Argentina ni veía a mis hermanos y a mi papá. A mi madre la veo porque viaja a Miami cuando tengo que entrenar o pelear, y vivo con mi hijo. Al resto de mi familia y amigos hace mucho que no los veo, pero ya estoy acostumbrada.
La decisión de emigrar sola a Estados Unidos
-¿Cómo fue la decisión de instalarte sola en Miami?
-Fue difícil, porque me fui con la derrota. Viajé con el dinero de mi primera pelea, que fue una derrota, y llegué sola. UFC me dio la visa, no tenía nadie que me esperara allá. Me fui haciendo, viví en un gimnasio, tenía mi habitación, habían cucarachas, pero no importa, eran mis amigas… Se comían mi comida. Fue difícil al principio, tuve que buscar sponsors, abrir mi OnlyFans y ganar una pelea para poder traer a mi hijo Ades a vivir conmigo al año siguiente.
–¿Sentiste presión por tener que responder con resultados en ese momento?
-No siento presión; estoy haciendo lo que amo, lo que preparé durante años y no dejo que el resultado me afecte. Vengo de seis victorias y no doy margen para el error, pero uso la cabeza para entrenar y buscar la victoria con trabajo duro y disfrute, sin dejar que la presión me invada.
Así le paga UFC a sus luchadores
-Otros peleadores, como Esteban Ribovics, comentaron que es difícil dedicarse a tiempo completo hasta ganar bonos importantes. ¿Cómo se maneja la parte económica y los contratos en UFC?
-Yo no soy Ribovics. yo soy Ailín Pérez y un contrato diferente al de él: una sola derrota, él creo que ya lleva tres, entonces el valor dentro de la compañía es diferente. ¿Me alcanza para vivir? Sí, pago mi alquiler, pero también entiendo que los hombres y las mujeres tenemos distintas facilidades y contras. Después de mi primera victoria que me abrí OnlyFans, ahí pude vivir de las peleas. Los peleadores tenemos que tener cabeza para buscarse la vida afuera.
–Pero tienen contrato firmado por determinadas peleas…
-Somos todos diferentes. En mi caso, yo no llego a la última pelea del contrato que ya estoy renovando porque vengo de victorias y récords que eso le encanta a la UFC. Yo tengo un contrato de cuatro peleas, donde ya hice la primera. Si la próxima es por título, ese vínculo se rompe, porque pelea de cinturón no entra en mi arreglo. Si no es por ser campeona, hago la segunda del contrato, que tienen valores diferentes si gano. Si vos perdés se baja el valor, por eso es importante ganar.

Fiona le explicó a sus alumnos las claves para triunfar en las MMA. (Jorge Rognone)
-¿Buscás activamente los bonos de actuación en tus peleas?
-No dejo que la emoción de ganar dinero extra me haga perder la victoria. Para mí es más importante ganar que llevarme el bono de la noche y perder. Yo entro al octágono para ganar, y si el bono llega por un nocaut o una sumisión, es una consecuencia.
-¿Cómo manejás la estrategia en la pelea para asegurar la victoria sin arriesgar de más?
-Me considero una peleadora inteligente y entreno mucha defensa. En mi última pelea en México perdí el primer round, pero logré invertir la posición al final y salí más ordenada en los siguientes. Si gano los primeros asaltos, no arriesgo en el último buscando finalizar; prefiero ganar por puntos y salir lo menos lastimada posible para cuidar mi salud.
La eterna rivalidad con Tracy Cortez
-Estás sexta en el ranking. ¿Cómo ves a las peleadoras del top 5 y tu camino hacia el título?
-Siento que el top 5 de mi división es irrelevante porque varias me han rechazado peleas para cuidar su lugar. Como tengo un récord de 6-0 y soy activa, siento que pronto me darán la posibilidad del título. Mientras tanto, acepto las peleas que me ofrezcan, estén o no en el top, porque es mi trabajo.
-¿Por qué querés pelear con Tracy Cortez si ella no está en el ranking de tu categoría?
-Ella me atacó, dijo que yo era de barrio y me buscó problemas en situaciones vulnerables estando con mi hijo. Aunque ella es de una división menor y está debajo de mí técnica y estadísticamente, estoy dispuesta a pelear con ella en un peso pactado (catchweight) o dándole ventaja en las 135 libras para resolverlo.
-¿Le das importancia al cariño del público o preferís tener detractores?
-El público se manifiesta solo. Disfruto mucho el amor de la gente, pero en UFC se necesitan tanto fans como haters; de hecho, a veces les doy contenido a los haters a propósito.
-¿Cómo analizás el regreso de figuras como Kayla Harrison a la división?
-Las veteranas quieren pelear solo entre ellas y nos ignoran a las demás. Mientras yo me mantenga peleando, no me importa; para mí son irrelevantes porque me han esquivado varias veces.
-Hace poco mencionaste que otros peleadores argentinos no entrenan como vos. ¿A qué te referías con ese diferencial?
-Lo dije con respeto, pero me refiero a ser realista y detallista. Entrenar como yo es pulir el detalle, saber lo que se está haciendo y engañar al rival, no solo salir a intercambiar golpes buscando el nocaut.
-¿Quiénes son tus maestros y cómo aprendés esos detalles técnicos?
-Actualmente mis entrenadores principales son Roger y Troy en MMA Masters. He tenido varios coaches y siempre aprendo de todos; lo que destaco es que cuando aprendo algo no lo olvido y lo pongo en práctica.
Su pelea más importante: ser madre soltera
-Fuera del octágono, ¿cómo es tu faceta como madre de Ades?
-Trato de estar el mayor tiempo posible con él. Le enseño a expresarse, lo cuido y le inculco no mentir, pero también dejo que él me enseñe a mí porque estamos creciendo juntos.
-¿Qué es lo que más aprendés de tu hijo?
-Lo que más aprendo con Ades es la paciencia. Yo soy una persona muy acelerada, pero con él mejoro y aprendo a ser paciente en todos los aspectos.

Ailín conecta su vida como madre y estrella de UFC. (Jorge Rognone)
-¿Él practica deportes de contacto como vos?
-Hace fútbol desde los 3 años y también hace jiu-jitsu recreativo y MMA conmigo. Trato de que use la tecnología lo justo y necesario y que también salga a jugar afuera con amigos.
-Para terminar, ¿qué mensaje le dejás al público de Argentina que te apoya?
-A todos los fans de Argentina, gracias por el amor, por elegirme y por prender la pantalla para verme pelear. Me llevo todo su cariño para mi próxima pelea, que seguramente será en septiembre cuando tenga el alta médica, y voy a dar lo mejor para representarlos.




