Esteban Andrada protagonizó un momento de absoluta locura en el ascenso español, que rápidamente dio la vuelta al mundo. En la derrota por 1-0 de su equipo, el Real Zaragoza, en su visita a Huesca por una “final” para mantenerse en la Segunda División, el arquero argentino perdió los estribos a falta de un minuto para el final.
Lo que comenzó con un empujón sorpresivo al capitán rival, Jorge Pulido, fue apenas el inicio de una secuencia injustificable: tras ver la tarjeta roja por doble amarilla, el ex guardameta de Boca y Rayados salió disparado nuevamente hacia su contrincante y le propinó un brutal puñetazo con su brazo derecho en pleno rostro, desatando un caos total sobre el césped que obligó al resto de jugadores intentar detenerlo.
Igualmente, la agresión de Andrada no hizo más que encender la mecha de una batalla campal entre ambos planteles, al punto que el árbitro debió mostrar más tarjetas rojas para intentar frenar el revuelo. Además del argentino, fueron expulsados Daniel López (arquero del Huesca) y Dani Tesende (jugador de Zaragoza). Las imágenes del impacto no tardaron en viralizarse en las redes sociales, generando una ola de indignación en toda España, donde piden una sanción ejemplar para el argentino.
La sanción que podría recibir Andrada
Más allá del escándalo, el panorama deportivo para el Zaragoza es crítico. El equipo maño se encuentra en el puesto 21 de 22 equipos y, de finalizar hoy la temporada, estaría cayendo a la Tercera División. En ese contexto, la reacción agresiva de su arquero titular deja al club en una situación de extrema vulnerabilidad, ya que el acta arbitral reflejó la agresión ocurrida y lo dejó expuesto ante el comité de disciplina deportiva.
Según estipula el reglamento español, al tratarse de un impacto que no causó una aparente una lesión grave en el adversario, el código disciplinario marca que el arquero se expone a una sanción que oscila entre los cuatro y los doce partidos de suspensión. Teniendo en cuenta que el calendario europeo ya transita su recta final, una pena de esta magnitud provocaría que Andrada no vuelva a jugar hasta después del Mundial.





