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Fue elegido como MVP en la MLS antes que Messi, jugó más de 400 partidos en el club de sus amores, tiene su estatua y ahora es su director deportivo

Christian Gomito Gómez fue el primer argentino en ser elegido el mejor jugador de la temporada en la MLS. Idolo en Chicago, hoy está trabajando en el club.

Fue elegido como MVP en la MLS antes que Messi, jugó más de 400 partidos en el club de sus amores y ahora es su director deportivo
© Getty ImagesFue elegido como MVP en la MLS antes que Messi, jugó más de 400 partidos en el club de sus amores y ahora es su director deportivo

Fue el primero. Mucho antes que Lionel Messi, que Diego Valeri, que Guillermo Barros Schelotto o Luciano Acosta. No el primero en llegar, pero sí el primero en destacarse al punto de ser nombrado el MVP de la temporada 2006 de la MLS. Sin embargo, más allá de la fama que logró siendo figura del DC United y de los títulos que logró en Estados Unidos, en el palmarés de Christian Gómez pesan mucho más sus ascensos con Chicago y la idolatría que en Mataderos le tienen. Hoy, el exenganche es el Director Deportivo del club de sus amores, su lugar en el mundo, Toro en rodeo propio.

Christian Gomito Gómez y su estatua en Chicago. Foto Chicago.

Christian Gomito Gómez y su estatua en Chicago. Foto Chicago.

La chance de irse a Estados Unidos, a una creciente Major League Soccer, le llegó después de 9 temporadas en el fútbol local, cuando se quedó con el pase en su poder tras quedar libre de Arsenal: dos años antes lo habían ido a buscar pero habían pedido una fortuna. Y su explosión fue absoluta y en poco tiempo, como si hubiese estado esperando el momento clave para brillar: todo lo que había logrado en la escuela de Mataderos, en Independiente y Arsenal lo traspoló rápidamente al fútbol norteamericano.

Llegó en agosto del 2004 y escaló a una velocidad inusitada: ese mismo mes, en un partido ante el Columbus Crew y faltando 20 minutos, Gomito ingresó al campo y colaboró para el empate 2-2. Después de ese día, fue titular en los ocho partidos que quedaban de la temporada, terminó con cuatro goles -uno inolvidable, el tercero, en la final de la Conferencia Este contra New England- y con el DC United siendo campeón.

En las tres temporadas que le siguieron, anotó 35 goles y dio 27 asistencias, lo que sirvió para que el equipo de Washington lograra dos Supporters’ Shields consecutivos, en 2006 y 2007, y que a él le valieron nada menos que ser parte del All-Star y al Once Ideal de la MLS durante tres años. La 2006, cuando recibió el premio MVP, la coronó con 14 gritos y 11 pases gol. Una auténtica estrella.

También lo recuerdan por haberse mezclado entre los hinchas (lo más similar a ir a la popular) en un partido en el que no jugó por estar lesionado y por su entrega especialmente en los partidos claves o definitorios, así como también las veces que el DC United se cruzó con equipos internacionales. Enfrentó a jugadores como Beckham y hasta visitó la Casa Blanca en un evento realizado para deportistas latinos. En esos tiempos estaba George Bush.

Gomito fue considerado leyenda absoluta, aunque luego se marchó a Colorado Rapids, nada menos que para dejarle su lugar de enganche a un tal Marcelo Gallardo. Hubo un regreso Washington para luego llegar al Miami FC, una divisional más abajo que la MLS, antes de cumplir su promesa de volver a la Argentina y al Torito de sus amores.

Un amor a prueba de todo

“A finales de 2010, muchos hinchas me recibieron inesperadamente en el aeropuerto. En la calle, la gente no paraba de preguntarme cuándo iba a volver al club. Así que regresé con gusto a un club que sufría, pero que también tenía el deseo de volver a la cima como en los viejos tiempos”, contó tiempo después de su regreso. Era la vuelta del hijo pródigo, la continuidad de un amor que no parece no tener (ni desear) cura.

Salió capeón en la MLS y hasta visitó la Casa Blanca. Foto MLS.

Salió capeón en la MLS y hasta visitó la Casa Blanca. Foto MLS.

Gomito empezó a enamorarse de la pelota en los potreros de Ciudad Evita y llegó rápido al club, cuando apenas tenía seis años. Once años más tarde y tras pasar por todas las Inferiores, debutó allá por 1992, con 17 años. Dice que de ahí viene lo de Gomito, porque era de los más chico y, por su puesto en la cancha, cuando le pegaban, sus compañeros más grandes salían a defenderlo.

Vivió nada menos que cuatro ascensos con el club: dos a Primera (uno de ellos en su segunda etapa, en el 2001 y el más recordado, el del 2014) y otros dos a la B Nacional (2011/12 y 2013/14). Se rompió los ligamentos a los 40, pero se recuperó y siquió jugando. Y recién se retiró a los 44 años, siendo el jugador que más veces vistió la camiseta (436) y como tercer goleador histórico (108).

“La estiré demasiado… Siempre le decía a mi señora ‘esta es la última’. Y cuando se lo dije este año, se rió. No me creía. Pero cumplí. Fue la definitiva. Ya no tenía el fuego sagrado y cuando perdés eso te tenés que ir”, declaró cuando finalmente colgó los botines.

En Chicago hasta se dio el lujo de jugar unos minutos con su hijo mayor, en el 2014 cuando el club logró el título de la B Metropolitana. Uno de los más especiales fue en 2014 cuando compartió un partido con su hijo Gabriel, luego de que Chicago se coronara campeón de la B Metropolitana. “Ya habíamos ascendido y jugábamos el último partido del torneo ante Comu en Mataderos. Haber jugado con mi hijo fue una de las cosas más lindas que me dio el fútbol”, dijo en aquel momento.

Su amor por el club es tan grande que lo siguió aún cuando estaba en Estados Unidos, pese a que no eran tiempos donde la conectividad era como ahora. “Enfrentábamos con DC United al Kansas City, justo en el mismo momento que Chicago se jugaba el ascenso a Primera en el (ex) Chateau Carreras ante Belgrano. Se dio un partido muy cambiante y tuve la suerte que en el banco de suplentes de mi equipo estaba Lucio Filomeno, otro chico surgido de Chicago. Siempre que parábamos para tomar agua le preguntaba cómo iba el partido. En un momento, Chicago iba perdiendo, pero luego lo dio vuelta y me acuerdo que festejé como loco”.

Un título en el Rojo

Fueron dos pasos por Independiente. Dicen que en un partido ante Godoy Cruz en el que Gomito marcó tres goles para ganar 4-0 es que el Rojo terminó de decidirse y llevárselo para que lo dirigiera nada menos que César Luis Menotti, que buscaba un enlace clásico, enganche a la vieja época y lo encontró en él, aunque después no jugó tanto en su posición y tras dos años se marchó. Tenía apenas 22 años cuando llegó a uno de los grandes y desde un club del ascenso. Pero guarda un gran recuerdo.

Gomito y el parche que recuerda el último ascenso a Primera. Foto Chicago.

Gomito y el parche que recuerda el último ascenso a Primera. Foto Chicago.

“Menotti fue un entrenador que siempre me tuvo en cuenta, pero con quien no jugaba en mi puesto. Con él lo hice muchas veces de mediapunta y en ese lugar me costaba, no rendía. Es una persona con grandes conocimientos. Nos brindaba conceptos que excedían lo futbolístico, nos hablaba de la vida”, dijo en El Gráfico.

Volvió al Rojo tras pasar por Argentinos Juniors a préstamo y en un equipo repleto de estrellas e inolvidable por su juego, logró dar la vuelta olímpica en Primera, de la mano de Américo Rubén Gallego. En aquel equipo jugaban Gabriel Milito, Pablo Guiñazú, Federico Insúa y el Rolfi Montenegro, entre otros. Tuvo un corto plazo por Arsenal, antes de emprender viaje a Estados Unidos y su posterior regreso a Chicago.

Estatua y despedida

En el 2017, en el club inauguraron la estatua de Gomito, nada menos que el día de su cumpleaños, el 7 de noviembre. Fue una celebración de su cumpleaños 43 que tuvo 2500 invitados que lo acompañaron en el estadio para honrarlo con su figura en bronce. Inmortalizado antes de siquiera retirarse.

Jugó en Independiente, Arsenal y Argentinos. Pero es leyenda en Chicago. Foto archivo.

Jugó en Independiente, Arsenal y Argentinos. Pero es leyenda en Chicago. Foto archivo.

Ese día llegó en septiembre del 2019, y lo hizo jugando unos minutos, ante Atlanta, en el estadio República de Mataderos. Ya hacía varios meses que había tomado la decisión, pero con la dirigencia esperaron el día para hacerlo oficial y en cancha. Ovación, emoción, homenaje, camiseta especial.

En aquel momento, ya afuera de las canchas le preguntaron si algún día pensaba en postularse para ser presidente de Chicago. El siempre dijo que no. “Yo digo que para ayudar sí, pero para ser presidente te tenés que preparar y armar un grupo con gente de mucha confianza. A lo mejor, como mánager de Chicago podría ser. Siempre en un lugar donde cada uno ocupe su rol. Y haciendo un proyecto donde puedas sacar chicos de inferiores, que es esencial para mantenerte como institución”, dijo en el 2022 para TN.

En diciembre del 2025, fue anunciado como máximo Director Deportivo del fútbol profesional club. Aunque en el mientras tanto nunca dejó de visitar el club, sus tribunas y hasta jugar en el Senior. Ahora volvió para trabajar, por primera vez, en su propia casa.

Datos claves

  1. Jugó más de 400 partidos en Chicago, es el jugador con más presencias en el club. Y el tercer goleador. Ascendió 4 veces.
  2. Fue campeón con Independiente en el 2002.
  3. Fue campeón con el DC United de la MLS y nombrado MVP de la temporada 2006.