Franco Armani (4): Reapareció luego de una prolongada ausencia y no expuso su mejor versión. Si bien no fue el principal responsable del gol de Lanzini, pudo haber ofrecido una respuesta más contundente. Paralelamente, dio un innecesario rebote que podría haber sido gol del rival.

Gonzalo Montiel (4): Volvió a partir desde una zona con más implicaciones ofensivas que defensivas y River lo sufrió constantemente. Le costó en el retroceso y no pudo hacer demasiado en ataque pese a su compromiso permanente.

Lucas Martínez Quarta (3): No ofreció ninguna garantía, a tono con la versión endeble que viene ofreciendo partido tras partido. Perdió cada mano a mano con Monzón, salió lejos y sin sentido, estuvo impreciso con la pelota y hasta rechazó corto y al medio.

Paulo Díaz (3): Al igual que su compañero en la zaga central, estuvo realmente frágil y peligroso para su propio arco. Chocó y perdió una y otra vez con Monzón y cada vez que salió lejos terminó equivocándose. No estuvo nada fino en las salidas con los pies.

Matías Viña (2): Otro rendimiento calamitoso del uruguayo, que parece jugar invadido por los temores. Sufrió cada vez que Vélez atacó por su sector y no logró gravitar en ataque debido a sus imprecisiones. Inclusive, regaló pelotas de forma inexplicable.

Fausto Vera (4): Más sacrificio, esfuerzo y ganas que otra cosa. Trató de ser importante en la contención y de aportar en torno a la generación. Lamentablemente para el Millonario, no pudo conseguir ni una cosa ni la otra y por eso fue reemplazado.

Fausto Vera con la pelota. (Foto: Prensa River)

Aníbal Moreno (3): Continúa en un pozo muy profundo. Luego de un inicio prometedor en River, se desmoronó por completo y eso se vio reflejado en Liniers: pasó de largo en el gol de Lanzini, llegó tarde casi siempre y perdió todos los duelos. Mejoró levemente en la recta final.

Tomás Galván (3): No tuvo la lucidez de otros partidos y tampoco aportó el despliegue que venía acostumbrando. Por el contrario, se lo vio completamente neutralizado por el mediocampo rival, sin hallar sociedad ni rebeldía con la pelota en los pies.

Juan Fernando Quintero (3): Estuvo solamente 27 minutos en el campo de juego hasta ser reemplazado como consecuencia de una molestia. Durante ese corto tiempo en la cancha, el colombiano no fue claro y de una pérdida suya vino la apertura del marcador para Vélez.

Sebastián Driussi (2): Continúa inmerso en un presente de pesadilla, exponiendo un paupérrimo estado físico y una pobrísima versión futbolística. No generó ni obligó absolutamente nada y fue reducido a la mínima expresión por la última línea rival.

Facundo Colidio (1): Una tétrica actuación que se suma a sus innumerables aplazos con la camiseta de River. Equivocó todas las decisiones y también las ejecuciones en las que se vio involucrado. Además, jugó con miedo durante todo el partido.

Ingresaron:

Joaquín Freitas (6,5): Al igual que contra Ciudad de Bolívar, el juvenil entró con muchas ganas y con mucho amor propio. Apoyado en ello, llevó algo de peligro para el arco de Vélez.

Freitas, de otro buen ingresoen River. (Foto: Prensa River)

Santiago Beltrán (6,5): Entró para la etapa complementaria y no tuvo demasiado trabajo debido a la acotada actividad ofensiva del rival. De todos modos, tapó un mano a mano impresionante.

Kendry Páez (6): Su ingreso le dio algo de frescura al andamiaje ofensivo de River, más por atrevimiento, verticalidad y rebeldía que por otra cosa. Una lesión le impidió permanecer en la cancha.

Giuliano Galoppo (4,5): Con su aparición, Gallardo buscó un volante que se desprenda y llegue al área. En ese contexto, tuvo una oportunidad clarísima, pero definió por arriba.

Ian Subiabre (5): Cuando entró, fue el jugador con más participación ofensiva, haciéndose con la pelota e intentando constantemente. Se perdió un gol increíble con el arco a su merced.