El ambiente en el fútbol español está al rojo vivo, a pesar de que la atención se centra en la Copa del Mundo de Estados Unidos, México y Canadá 2026. Es que Atlético de Madrid y Barcelona se siguen peleando por Julián Alvarez, quien, lejos de calmar las aguas, las agitó como nunca antes al admitir, post partido con Austria, que se quiere ir del Atleti para cumplir ”su sueño”, dando a entender que desea vestir la camiseta blaugrana.
Ante esta situación que está claro que es irreversible, la institución de la capital española está analizando seriamente llevar el caso a la FIFA, al considerar que el Barça violó el Reglamento sobre el Estatuto de las Transferencias de Jugadores de la Federación Internacional.
En concreto, porque el Atlético de Madrid tiene indicios suficientes para señalar al Barcelona y a Julián Alvarez de mantener contactos directos para negociar para la próxima temporada, cuando el oriundo de Calchín tiene contrato vigente (vence recién a mediados del 2030).
El caso podría caer en el Tribunal del Fútbol, y, en primera instancia, el Barcelona no podría inscribir jugadores en el próximo mercado de pases, tal como aclara el reglamento: “Si se indujo a un jugador a romper un contrato durante el periodo protegido, se impondrá al nuevo club la prohibición de inscribir nuevos jugadores, ya sea a nivel nacional o internacional, por dos periodos de inscripción completos y consecutivos”.

Julián Alvarez una de las veces que enfrentó a, posiblemente, sus próximos compañeros. Getty Images.
Julián Alvarez podría quedarse sin jugar después del Mundial 2026
La situación que afronta Julián Alvarez es igual o más grave que la del Barcelona, porque el Atleti parece decidido en retenerlo y que se aplique la sanción correspondiente, la cual, conforme a la normativa, va de cuatro a seis meses cuando se detecta la intención de incurir en la ruptura de su contrato en un periodo por fuera de la ventana de fichajes.
Incluso si un futbolista firma un nuevo contrato dentro de los 45 días posteriores a la ruptura del contrato anterior, se presumirá que el nuevo club indujo al jugador a romper el contrato.
Asimismo, en paralelo, también puede haber lugar a indemnizaciones para el Atlético de Madrid, si llegase a existir la ruptura del contrato con Julián Alvarez de manera unilateral. Para calcularla, se tendrá en cuenta el valor de los servicios del jugador, la pérdida de una indemnización por transferencia (o del valor de transferencia), los costes de sustitución y cualquier otro daño causado.
En síntesis
- Atlético de Madrid analiza denunciar al Barcelona ante la FIFA por Julián Álvarez.
- Julián Álvarez tiene contrato vigente con el club de Madrid hasta mediados de 2030.
- Barcelona se expone a una prohibición de inscribir nuevos jugadores por dos períodos consecutivos.






