La Fórmula 1 se presentó en Argentina, de forma oficial, en 20 ocasiones. Veinte Grandes Premios de Argentina, todos en el Autódromo de Buenos Aires. Sin embargo, hay una razón por la que el nombre de Oscar Gálvez está en el de ese mítico recinto, y es porque él fue el primero en ganarle a todos los europeos que vinieron a correr a Argentina, y al propio Juan Manuel Fangio, casi 80 años atrás, en las calles de la Ciudad.
En 1948, 1949 y 1950, antes del primer campeonato oficial de Fórmula 1, los grandes pilotos de la época, los pioneros del deporte motor, llegaban a la Ciudad de Buenos Aires para recorrer un circuito improvisado, de casi 5 mil metros de longitud, que comenzaba en la Avenida Figueroa Alcorta y, a grandes rasgos, pasaba por el Lago de Regatas, el Golf Club y por la Avenida de los Ombúes, antes de regresar por Dorrego a la zona donde todo iniciaba, para completar el giro.

En blanco, el recorrido del callejero de Buenos Aires en 1948-1950. (Archivo UTaC Team)
Por allí pasaron Giuseppe Farina, Alberto Ascari y Juan Manuel Fangio, quienes terminarían por repartirse los ocho primeros campeonatos mundiales de la Fórmula 1. Farina fue el campeón inaugural, luego Fangio ganó el primero de sus cinco, y Ascari cosechó sus dos campeonatos antes de los cuatro consecutivos del argentino entre 1954 y 1957.
Aquel circuito fue, entre 1948 Y 1950, uno de los principales atractivos deportivos del país, donde más de cien mil personas se daban cita para vivir aquel espectáculo alucinante, que no se parecía a nada que se pudiera ver por estos lares. Autos de las grandes marcas, Alfa Romeo, Ferrari, Maserati, Chevrolet… promediando 100 km/h de velocidad, alcanzando los 200 km/h por Figueroa Alcorta.

El circuito urbano de Buenos Aires en los años ’50. (Foto: Historia de una Pasión, Alfredo Parga)
Pero así como el callejero de Buenos Aires entregó algunos de los momentos más míticos del automovilismo en Argentina, también tuvo sus tragedias. Dos en particular: el 21 de marzo de 1948, Pablo Pessatti murió tras impactar con un árbol, en una de las curvas previas a pasar por GEBA, en el marco del Premio Otoño de la Fuerza Libre que ganó Fangio.
El Road Show de Franco Colapinto está en Disney+
La otra, el 28 de enero de 1949, del legendario piloto francés Jean Pierre Wimille. El dos veces ganador de las 24 horas de Le Mans perdió la vida dos días antes del Gran Premio Juan Domingo Perón. A raíz de ello, la siguiente carrera disputada en las calles bonaerenses, el 6 de febrero, llevó su nombre: el Gran Premio Jean Pierre Wimille.
Allí, a unos escasos metros de donde Franco Colapinto girará para una marea de argentinos que se mueren por verlo pilotar un auto de Fórmula 1 en nuestro país, hace más de 70 años, se corría el Gran Premio de la Ciudad de Buenos Aires. Hay todavía recuerdos de ello, como la estatua de Fangio en la calle Bunge, inmortalizando al mejor piloto argentino de la historia, y el paseo en su honor por la zona.

El Monumento a Fangio, el recuerdo que queda de aquellos días de gloria fierrera.
Este domingo, la zona de Sarmiento y Avenida del Libertador se convertirá en un nuevo emblema del automovilismo argentino, pero no está de más recordar que a unos metros de allí, los pioneros, y algunos de los mejores de todos los tiempos, hicieron vibrar a toda la ciudad, y pusieron su granito de arena para que el automovilismo, en Argentina, sea una pasión de multitudes.
Síntesis
- Oscar Gálvez fue el primer argentino en vencer a los grandes pilotos europeos y a Fangio en el circuito callejero porteño.
- El trazado improvisado de 5.000 metros recorría Figueroa Alcorta, el Golf Club y Dorrego.
- Los campeones mundiales Farina, Ascari y Fangio compitieron allí entre 1948 y 1950, antes del inicio del campeonato mundial de Fórmula 1.





