El panorama de las artes marciales mixtas ha dado un giro de 180 grados tras los eventos del pasado sábado en Nueva Jersey. Lo que durante años fue un dominio absoluto de los especialistas en lucha y ras de lona, hoy parece haber quedado en los libros de historia. La victoria de Sean Strickland sobre Khamzat Chimaev en UFC 328 no solo significó un cambio de guardia en las 185 libras, sino que puso el último clavo en el ataúd de una hegemonía que parecía inquebrantable: la era de los golpeadores ha regresado para quedarse.
El nuevo paradigma de UFC: strikers al reinado
Strickland dio la gran campanada al arrebatarle el cinturón del peso mediano a Chimaev, neutralizando el grappling del checheno con un boxeo técnico y una defensa de derribos impecable. Con este resultado, el mapa de campeones quedó configurado de una manera casi inédita, dejando a Islam Makhachev (campeón de peso wélter) como el único monarca que mantiene la bandera del grappling en lo más alto.
En las categorías más livianas, el dominio del striking es absoluto. Joshua Van se consolidó como el rey de los moscas tras su reciente defensa, mientras que Petr Yan ha recuperado el trono en el peso gallo a pura potencia. Por su parte, Alexander Volkanovski mantiene su vigencia en el peso pluma e Ilia Topuria se ha erigido como el nuevo referente de los ligeros tras su consagración, demostrando que la velocidad y la precisión de manos son las herramientas que hoy dictan sentencia en la jaula.

Islam Makhachev es el único campeón grappler vigente en UFC. (GETTY IMAGES)
Esta tendencia se extiende y se potencia a medida que subimos en la balanza. Carlos Ulberg reina en los semipesados con su estilo de kickboxing refinado, y Tom Aspinall hace lo propio en los pesos pesados con una movilidad asombrosa para su tamaño. Incluso en la disputa por el título interino de la división máxima, el choque entre Alex Poatan Pereira y Ciryl Gane garantiza que el cinturón terminará en manos de un striker de élite, dejando sin lugar a dudas que la lucha ya no es el camino garantizado al oro.
El cambio de paradigma es total y responde a una evolución en la preparación de los peleadores, que ahora logran anular el juego de presión para obligar a los luchadores a pelear donde no se sienten cómodos. La “era de los grapplers” ha cedido su lugar a una generación de strikers más completos, capaces de defender el derribo y castigar con una violencia quirúrgica. Hoy, UFC respira un aire diferente, donde el espectáculo del intercambio de pie vuelve a ser la moneda corriente en la cima del mundo.
En síntesis
- Sean Strickland venció a Khamzat Chimaev en UFC 328 ganando el título de peso mediano.
- Islam Makhachev, campeón de peso wélter, es el único monarca actual con base en grappling.
- Petr Yan tiene el trono de peso gallo y Joshua Van lidera el peso mosca.





