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El médico que jugaba descalzo y lideró la revolución democrática de Brasil

Con una personalidad jamás vista, el futbol se encontró ante un disruptivo que cambió los paradigmas del deporte y la sociedad.

Sócrates fue un referente del futbol brasileño dentro y fuera del campo.
© GETTY IMAGESSócrates fue un referente del futbol brasileño dentro y fuera del campo.

El futbol brasileño siempre se caracterizó por el reconocido Jogo Bonito, que consta de una calidad envidiable y única que les permite a sus jugadores desplegar un nivel imposible de replicar por otras nacionalidades. Está en los genes. Pero en realidad, sería justo regresar al inicio para modificar ese “siempre” y añadirle un “casi”, porque hubo alguien que rompió con esa fantasía de lo lírico y no porque le faltara talento en los pies (todo lo contrario), sino porque su forma disruptiva de ver el mundo llegó para cambiar el deporte de forma definitiva.

Si se nombra a Sócrates, por una cuestión de cultura general se menciona al reconocido filósofo griego que vivió antes de Cristo y que dejó decenas de enseñanzas a la sociedad. Sin embargo, hubo alguien que llevó su mismo nombre, en su honor claro está, y que buscó continuar con los planteamientos sobre la conducta humana que llevan a la autodestrucción.

Sócrates y su lucha contra la desigualdad

¿Muy profundo el razonamiento? Bueno, para Sócrates Brasileiro Sampaio de Souza Vieira de Oliveira esto era apenas el inicio. Criado en la clase media-alta, su padre Raimundo decidió bautizarlo sin saber que su heredero iba a portar el nombre con la responsabilidad del caso.

La principal preocupación o molestia de Sócrates pasaba por la falta de igualdad en el mundo. Él no podía soportar el hecho de convertirse en millonario junto a sus compañeros ignorando el hambre y la pobreza que atravesaba parte del planeta, por lo que sus conceptos intentaban despertar a aquellos que vivían inmersos en una sola realidad, la del éxito.

Sócrates lideró a Brasil en los Mundiales de 1982 y 1986. (GETTY IMAGES)

Sócrates lideró a Brasil en los Mundiales de 1982 y 1986. (GETTY IMAGES)

Nadie puede obligar a un hombre a ser feliz. Nosotros no luchábamos solo por el fútbol, luchábamos por cambiar la mentalidad de nuestro pueblo. Si la gente no tiene poder para decir lo que piensa, entonces nada de lo que hagamos en la cancha tiene valor”, expresó Sócrates en el apogeo de su carrera.

Mientras brillaba en el más alto nivel y estaba a punto de llegar al Corinthians de sus amores, Sócrates se recibió de médico en 1977, a los 23 años de edad. Esto era una novedad total, porque se trataba de alguien que rompía con todos los esquemas establecidos por un bohemio que fumaba dos o tres cigarros por día, bebía cerveza y jugaba descalzo con sus amigos, como si no tomara noción de que era un profesional de élite.

Mientras era figura y estrella absoluta de la selección brasileña, Sócrates tomó el control del Corinthians y sometió la vida diaria del club a votaciones democráticas. Desde la hora del almuerzo hasta la decisión final sobre realizar concentraciones o no. De hecho, llegó a salir al campo de juego con un mensaje que decía: “Ganar o perder, pero siempre con democracia”.

Al ver que su influencia en la sociedad iba creciendo cada vez más, decidió jugar en el terreno de la política. Ante un millón de personas en un parque, amenazó (luego cumplió) con irse a jugar a Italia si no se aprobaba la ley del voto popular. No era alguien para subestimar ni mucho menos.

Existen aficionados que aseguran ser capaces de dar la vida por el club que siguen. Bueno, paradoja o no, Sócrates una vez reveló: “Quiero morir un domingo y con el Corinthians campeón”. Terminó falleciendo (a causa del alcohol y el tabaco) el 4 de diciembre de 2011, mismo día en el que el Timao se consagró en el futbol brasileño. Su divinidad lo llevó hasta la muerte.

En síntesis

  • Sócrates, leyenda del fútbol brasileño y graduado como médico en 1977, destacó por su visión bohemia y disruptiva, rompiendo los esquemas tradicionales del atleta de élite al fumar, beber y cuestionar las desigualdades sociales.
  • Durante su etapa en el Corinthians, lideró el movimiento político y social conocido como la Democracia Corinthiana, un sistema donde todas las decisiones del club se tomaban mediante el voto igualitario de los integrantes.
  • El exfutbolista cumplió una de sus más famosas profecías al fallecer un domingo (el 4 de diciembre de 2011), coincidiendo exactamente con el día en que el Corinthians se consagró campeón del fútbol brasileño.