Anda cerca de la selección. Es que, mientras espera por una chance para dirigir otra vez, la AUF lo invitó a estar cerca del equipo y así acompañar al plantel en el último amistoso preparatorio para el Mundial. Estuvo en Turín, antes del 0-0 con Argelia y, aunque el resultado haya dejado sabor a poco, Álvaro González le tiene fe a la Celeste para lo que se viene. “Uruguay tiene que ir con aspiraciones de hacer un buen Mundial porque la historia nos obliga y porque también tenemos la capacidad a nivel de jugadores de poder ir ilusionados“, asegura.

El Tata le tiene fe a la selección uruguaya en el Mundial. Foto IG.
Hace unos días estuvo muy cerca de la Copa del Mundo: fue durante la gira que realizó el trofeo por varios países de América, incluyendo, por supuesto, a Uruguay, uno de los pocos países que sabe cuánto pesa esa Copa. “Estuve recibiendo el trofeo junto con mis capitanes, que eran Godín y Lugano. Es un evento lindo que hizo una marca, que lo hacen todos los mundiales. Pero bueno, ojalá que vuelva después de este Mundial. Ojalá…“.
Esa es la ilusión que el Tata, quien representó a Uruguay en el Mundial 2014, intenta plasmar cada vez que habla de lo que se viene. Sabe que es difícil, pero en ningún momento se baja de ese sueño de ver a su selección dar la vuelta olímpica. Él fue parte del plantel que logró el último título importante de la Celeste: la Copa América 2011.
—¿Cómo analizás a los rivales que tendrá Uruguay en el Mundial? El primero es nada menos que Arabia Saudita, primer rival de Argentina en Qatar 2022…
—No hay grupos fáciles ni rivales fáciles, hoy por hoy. Porque está todo muy competitivo. De cualquier forma, creo que podría haber salido un grupo más complicado. Sabemos que va a depender mucho de lo que haga Uruguay, ¿no? Creo que le hace bien a Uruguay tener una potencia en el grupo, como es España, para intentar que España le gane a esos otros dos equipos. Y Uruguay también, haciendo un buen papel, puede definir con España quién gane al grupo para ver si nos toca o no nos toca jugar contra Argentina. Así como pienso que no hay que subestimar a nadie, también pienso que tampoco hay que tenerle miedo a ninguna selección porque Uruguay ya ha demostrado contra equipos importantes. Por ejemplo, contra Argentina, reciente campeona del mundo, se le pudo ganar en la Bombonera (NdR: partido por la 5.ª fecha de Eliminatorias jugado en noviembre del 2023). Va a pasar mucho por cómo llegue Uruguay y cómo lo haga nuestro equipo. No hay que descuidarse porque ya Arabia demostró el Mundial pasado que pudo ganarle a una potencia y a un candidato como Argentina. Así que sería importante empezar con el pie derecho para que no entren fantasmas; todos sabemos que cerrando el grupo con España no se puede llegar a ese partido necesitando con urgencia ganar.
—¿Estuviste en ese partido en la Bombonera ?
—No, no. Estuve en Montevideo nomás; el partido lo disfrutamos mucho y también creo que antes o después de ese partido se le ganó a Brasil también. Recién había asumido Marcelo Bielsa y el entusiasmo estaba a flor de piel. Hubo un tiempo que se generaron ciertas dudas y cuestionamientos, pero estamos saliendo, por suerte, de ese momento para llegar fuerte al Mundial. Todo grupo que quiere aspirar a cosas importantes necesita estar bien, unidos, no solamente los jugadores y cuerpo técnico, sino que todo el país haciendo fuerza, porque eso cambia las cosas.

Alvaro González, Lugano, Ruggeri y Godin en Uruguay. Foto Coca Cola.
—¿Sentís que llegan a este Mundial logrando esa unión que decís después de aquellos momentos de duda con respecto al entrenador?
-La convivencia es algo que se trabaja en el día a día y uno se pude descuidar, seguramente este tiempo que quede servirá para eso, yo creo que ya no se trata se intentar cambiar a alguien, ni al plantel ni al técnico, las formas de pensar quiero decir, sino adaptarse y saber que lo más importante acá es la camiseta y que en definitiva los jugadores de fútbol tienen que salir a hacer lo mejor por su país, y también el cuerpo técnico tiene el mismo objetivo, así que en esa convivencia buscarán cómo hacer para que sea la mejor expresión tanto del equipo como del entrenador, que todos sabemos su capacidad, como también sabemos la capacidad de los jugadores. Y confiar en que van a llegar bien amalgamados para hacer un muy buen Mundial, porque te vas a enfrentar a las mejores selecciones y hay que estar muy fuerte en todos los aspectos. Así que confío en eso; ya el resultado del otro día (empate con Inglaterra 1-1) ha hecho girar un poquito el ambiente, sobre todo el sentir; se transmitió y se siente en el aire una satisfacción distinta. Veníamos de un amistoso muy duro de haber perdido por goleada el último amistoso (5-1 con Estados Unidos), entonces ya haber tenido un buen amistoso ha cambiado bastante las cosas. Será importante poder confirmarlo, y quedar ya en víspera de la próxima citación que ya va a ser de las definitivas para ir al Mundial con todo.
-¿Qué te conforma? ¿Con qué te quedarías satisfecho?
-No, conformarme… Nosotros tenemos un problema con Uruguay y es que la historia nos obliga, tenemos cuatro estrellas en el escudo y no podés ir a un Mundial con Uruguay si no vas a tratar de definirlo. Hemos estado cerca últimamente, en el último lamentablemente no, quedamos por el camino en el grupo, y creo que hay que ir por objetivos. Primero sortear el grupo y después en el mata-mata sabemos de que todo puede pasar pero la ilusión creo que la tenemos. No me gustaría decir que me conformo llegando a cuartos, o me conformo llegando a… Yo la verdad que quiero estar en la definición, sé que no va a ser fácil para nada, pero con esa ilusión es que vamos todos los uruguayos.
Dejó el fútbol hace muy poco, después de una extensa carrera de casi 20 años que incluyó pasos por el fútbol de su país (Defensor y Nacional, La Luz en el Ascenso antes del retiro), un año en Boca, Lazio y Torino en Italia y Atlas de México. Pero también un extenso camino en la Celeste, que incluyó no sólo el título del 2011 y el Mundial 2014, sino también amistosos, Eliminatorias y la Copa de las Confederaciones.
-¿Intentás trasmitirles esa experiencia en la selección a los jugadores cuando te toca viajar con ellos?
-Uno respeta el espacio de los jugadores, si bien los conozco prácticamente a todos, uno encuentra de forma salpicada un momento cuando se da la posibilidad de compartir algún mate, alguna charla o jugar algún truco y de forma distendida. En esas charlas se va dando de comentarse cosas que uno ha vivido, pero no más allá que eso, transmitir algunas experiencias, de ser consciente y saber lo que es la responsabilidad, que no es fácil defender a tu país y transmitir tranquilidad sobre todo, pues ellos saben dentro de la cancha lo que tienen que hacer para dar el máximo, brindarse por completo a esto de jugar en la selección, que es lo más lindo que le puede pasar a un jugador. Nosotros los uruguayos estamos siempre esperando la lista de convocados para tratar de ver nuestro nombre y estoy seguro de que ellos también lo viven así. Es lo que uno puede, ir conversando también de sus momentos, cada uno de ellos en su club, cómo están. Por ese lado lo que uno pueda llegar a aportar después o dentro de la cancha, el cuerpo técnico sabrá lo que les pide y ellos lo que tienen que hacer.
El último gran recuerdo
La Copa América 2011 en Argentina se presentó como una gran chance para que la Selección local mostrara una imagen diferente luego del Mundial 2010 con Diego Maradona en el banco. Sergio Batista armó un plantel con Lionel Messi como figura, acompañados por Tevez, Agüero, Lavezzi, Mascherano, Di María, Zabaleta, Zanetti, Cambiasso, Gago e Higuaín entre otros. Un equipo de estrellas.

El Tata con Lugano y el equipo campeón 2011. Foto Conmebol.
Sin embargo, la corona fue para Uruguay, que no la lograba desde 1995. Y que además estaba igualada a la Argentina en cantidad de títulos. Aquella será recordada como la Copa en la que silbaron a Messi y en la que la Celeste eliminó por penales al equipo del Checho en Santa Fe y luego conquistó la Copa en el Monumental.
“Nosotros llegábamos luego de haber hecho un gran Mundial en 2010, con mucha confianza. Y nos tocó enfrentarnos a Argentina con un poderío de jugadores que estaban brillando cada uno en su club. La verdad es que tenían un equipazo, pero nosotros estábamos muy fuertes y ya sabiendo lo que íbamos a buscar en Argentina. Después de ganar en Santa Fe, que prácticamente jugamos casi todo el partido con un hombre menos contra Argentina, sentimos que esa Copa no se nos podía escapar y fue así. Lo disfrutamos mucho, llegábamos en ese momento tanto Argentina como Uruguay con 14 Copas América, queríamos esa para nosotros y ganarla también ahí de visitante, jugando la final en el Monumental de Núñez, para nosotros fue algo muy lindo, quedó en el recuerdo para todos nosotros y hasta el día de hoy no hemos podido repetir”, recordó el Tata.
Y se ilusiona con lo que viene, una vez más: “Ojalá que sea pronto que Uruguay pueda levantar de nuevo una copa porque tenemos una historia muy rica de títulos y de selecciones que no nos permite conformarnos y tenemos que estar nuevamente en las definiciones de los títulos”.





