Barcelona consiguió un triunfo clave al darle vuelta el partido a Atlético de Madrid y vencerlo 2-1, por la fecha 31 de LaLiga. Si bien Giuliano Simeone había abierto el marcador, los catalanes reaccionaron rápidamente mediante Marcus Rashford y terminaron aprovechando la expulsión de Nicolás González sobre el cierre de la primera mitad. Con un hombre de más todo el complemento, los de Flick se adueñaron del juego y sentenciaron el partido a cinco minutos del final.
Con este resultado, el conjunto culé dio un paso vital hacia la consagración doméstica: aprovechó la sorpresiva caída del Real Madrid frente al Mallorca y logró sacarle seis puntos de ventaja en la tabla.
Además, este duelo sirvió como el primer capítulo de una intensa serie entre Barcelona y Atlético de Madrid, ya que a mitad de semana volverán a verse las caras por el partido de ida de los cuartos de final de la Champions League. Pensando en el ello, Diego Simeone había apostado por el recambio y decidió preservar a figuras clave como Julián Álvarez, quien vio todo el partido desde el banco.





