El colorido despliegue de banderas durante los himnos y el ingreso de los equipos se convirtió en una de las imágenes más vistoso del Mundial. Sin embargo, con más de 30 partidos disputados hasta el momento, en dos de ellos se dio una situación que llamó la atención: las banderas de Arabia Saudita e Irak nunca fueron apoyadas sobre el césped y permanecieron sostenidas por el personal encargado de la ceremonia.
La secuencia pudo observarse en el empate 1-1 entre Arabia Saudita y Uruguay, y también en la derrota 4-1 de Irak frente a Noruega. Aunque a simple vista pareció un detalle menor, detrás de esa decisión existe una explicación religiosa que la FIFA debió contemplar durante el torneo.
La explicación de esta situación se remonta a los momentos previos al inicio del torneo. Desde las federaciones de estos países solicitaron un tratamiento especial para sus símbolos patrios y que los mismos nunca fueran apoyados sobre el suelo, medida que fue aceptada por el organismo y se mantendrá durante toda la participación de los seleccionados asiáticos en la Copa del Mundo.
¿A qué se debe esto? La razón está vinculada a que los tres estandartes contienen referencias sagradas del islam. En el caso de Arabia Saudita aparece la Shahada, la profesión de fe islámica que expresa: “No hay más Dios que Alá, y Mahoma es su profeta“. Por su parte, la bandera de Irak incluye la inscripción “Allahu Akbar”, cuya traducción es “Alá es el más grande“.

El momento en el que la bandera de Arabia se desplegó en el Hard Rock de Miami (Getty Images).
Para la tradición islámica, estas expresiones poseen un carácter sagrado. Por eso, permitir que textos de esta naturaleza entren en contacto con el suelo, el agua o cualquier superficie considerada inferior puede interpretarse como una profanación o una falta grave de respeto. Bajo esa concepción, apoyar las banderas sobre el césped de un estadio resulta incompatible con el valor religioso que representan.
Igualmente, la particularidad va incluso más allá de los partidos del Mundial. En el caso saudí, por ejemplo, tampoco puede izarse la bandera a media asta, ni siquiera durante períodos de duelo nacional. La interpretación a esto es que la palabra de Dios no puede rebajarse ni descender. Del mismo modo, su uso en productos comerciales o masivos suele estar limitado para evitar que termine siendo arrojada, pisada o ensuciada.
Por eso, mientras Arabia Saudita e Irak continúen en competencia, sus tres banderas permanecerán suspendidas durante los himnos como una muestra de respeto hacia uno de los símbolos más importantes de la fe islámica.
Datos clave
- Las banderas de Arabia Saudita e Irak nunca tocan el césped en el Mundial.
- La FIFA aceptó mantener suspendidos ambos símbolos patrios a pedido de sus federaciones.
- Los estandartes contienen referencias sagradas del islam que impiden apoyarlos sobre el suelo.







