El impacto del semillero y de las figuras de River Plate en la Selección Argentina es innegable, un legado que se extiende hasta el día de hoy. Pensando en el Mundial 2026, y dejando a un lado a piezas indiscutidas surgidas en el club que hoy brillan en Europa —como Julián Álvarez y Enzo Fernández—, surge una pregunta ineludible: dentro del “Mundo River” actual, ¿quiénes tienen verdaderas posibilidades de subirse al avión mundialista?
Para analizar las proyecciones individuales, primero hay que entender el presente colectivo. River se encuentra atravesando un proceso de rearmado con Eduardo Coudet tras la histórica era de Marcelo Gallardo.
En este escenario, algunos futbolistas logran evadir el declive colectivo y brillan con luz propia, mientras que otros quedan inmersos en rendimientos menos elogiables. Ahora bien: ¿Alguno de ellos tiene chances de meterse en el Mundial? ¿Alguno, más allá de Acuña y Montiel, se encuentra en la órbita de Lionel Scaloni?
El nombre que pica en punta entre los actuales integrantes del plantel es, sin dudas, Marcos Acuña. Atravesando la etapa de madurez de su carrera, el Huevo tiene una historia de larga data con la Albiceleste: debutó en 2016, atravesó el ciclo de diferentes entrenadores y fue vital en la gesta de Qatar 2022, sumando minutos importantísimos desde la fase de grupos hasta disputar casi una hora en la gran final ante Francia.
Pese a sus pergaminos, Acuña había perdido algo de terreno. Su alternancia con Nicolás Tagliafico y la irrupción de jóvenes laterales como Valentín Barco o Julio Soler lo marginaron temporalmente, llegando a estar ausente de las convocatorias tras la Copa América 2024.
Sin embargo, su llegada a River Plate significó un renacer. Hoy por hoy, mostrando una gran plenitud física y siendo con diferencia el punto más alto del equipo, el lateral está haciendo méritos más que suficientes. Scaloni tomó nota y le devolvió su lugar en las Eliminatorias; si mantiene este nivel, su pasaje al próximo Mundial es casi un hecho.
Después, está el caso de Gonzalo Montiel. A pesar de que la disputa por el lateral derecho con Nahuel Molina siempre fue muy pareja, Scaloni confía ciegamente en Cachete. Desde aquel penal consagratorio en Qatar hasta su titularidad en la reciente final de la Copa América 2024 frente a Colombia, Montiel ha demostrado que está hecho a la medida de la Selección. Su lugar en el próximo Mundial parece garantizado.
Por el otro lado aparece Lucas Martínez Quarta. El central, bicampeón de América, regresó a las nóminas tras casi dos años de ausencia para cubrir recientes bajas defensivas. Aunque es una pieza fija en las prelistas de 55 jugadores que maneja el cuerpo técnico, su presencia definitiva en el Mundial dependerá de la continuidad y firmeza que demuestre en este último tramo.

Lucas Martínez Quarta, autor del gol de River ante Bragantino.
Finalmente, las chances de Selección también se ven afectadas por el funcionamiento táctico. El plantel cuenta con juveniles de gran proyección que, si bien tienen inseguridades lógicas y vicios por pulir, son proyectos a futuro que el cuerpo técnico nacional mira de reojo.
Sin embargo, el gran termómetro de las convocatorias suele ser el mediocampo. Históricamente, el volante central de River es material de Selección, pero el desorden actual perjudica a las individualidades. Ser el encargado de apagar múltiples incendios en soledad y abarcar tanto terreno desgasta a cualquier mediocampista.
Jugar bien en un esquema desacomodado es sumamente difícil, y esta merma en el rendimiento repercute directamente en sus aspiraciones de Selección, sobre todo cuando hoy sobran mediocampistas argentinos destacándose en soledad alrededor del mundo. Por ese motivo, hoy Aníbal Moreno corre muy de atrás para Scaloni, y los posibles convocados al Mundial del plantel de River radican exclusivamente para la zona defensiva.






