El círculo íntimo de Franco Colapinto fue vital para su llegada a la Fórmula 1. Más allá de estar bien acompañado en lo profesional, el apoyo de la familia siempre fue clave en su crecimiento. Andrea Trofimczuk, su madre, es una de las caras menos visibles de su entorno, pero tan importante como el resto.
Andrea reside en la localidad bonaerense de Pilar, donde también nacieron y se criaron Franco y Martina Colapinto. Si bien se encuentra separada de Aníbal -padre de Franco-, actualmente está en pareja.
Lejos del ruido de los motores, cuenta con una sólida carrera profesional en el sector de bienes raíces. Trabaja como bróker inmobiliario para la agencia Izrastzoff. Allí suma más de diez años de experiencia gestionando tasaciones, compras y alquileres en el corredor Zona Norte y Capital Federal.
Si bien suele mantener un perfil bajo, Andrea protagonizó un momento viral durante las elecciones bonaerenses de 2025, cuando llegó a emitir su voto a bordo de una moto, utilizando el casco que Franco usaba en la escudería Williams.
Trofimczuk es un sostén emocional indispensable para el piloto. Siempre que puede, viaja para estar cerca de él en las carreras. Hace poco, voló junto a su hija Martina para alentarlo de cerca durante el Gran Premio de Brasil, justo cuando Alpine anunció su renovación para 2026.
Franco no oculta el profundo orgullo y la gratitud que siente por el respaldo incondicional de su madre. “El apoyo que estoy teniendo de ellas últimamente es único. Y tenerlas acá… vinieron de Argentina y llegaron ayer. Es muy lindo…”, declaró el piloto aquel 7 de noviembre.
Cómo ayudó Andrea Trofimczuk a Colapinto a la distancia
Más allá del orgullo por su crecimiento, la partida prematura de Colapinto a Europa también fue difícil para Andrea. “La despedida fue tremenda y los recuerdos son feos. Él tenía 14 y no estaba preparado. Fue duro. Uno los va criando como cree que está bien, pero tuvo que aprender a los ponchazos “, declaró para el medio Campeones.
“Para mí, del otro lado del teléfono, tener que explicarle cómo se lavaba una ropa interior o cómo se hacía unos fideos era bastante duro, porque me generaba mucha angustia. Sus 14 años fueron muy duros para todos, no solo para mí“, aseguró.
El impacto del “Efecto Colapinto” en los números de la F1
La llegada de Franco a la máxima categoría no solo rompió una sequía de 23 años sin argentinos en la parrilla, sino que generó un fenómeno digital sin precedentes.
Con solo un puñado de carreras, el pilarense logró posicionarse como uno de los pilotos con mayor interacción en redes sociales, superando incluso a campeones del mundo. Su frescura mediática es el motor que sostiene un proyecto deportivo que hoy tiene en vilo a todo el país.
